
Halloween se acerca, y con él todos se preparan para la recolección de dulces, ya sea buscando disfraces para participar en ella o consiguiendo los mejores dulces para los niños que, sin duda, llegarán a nuestra parte las últimas noches de octubre.
Seguramente de niño participaste en esta tradición, o puede que aún lo hagas sin importar que ya hayas crecido, pero ¿alguna vez te preguntaste de donde viene esta práctica? Si respondiste que de Estados Unidos, tendrías la mitad de la respuesta, pues tiene un origen más viejo en un ritual religioso.
El origen celta del Halloween
Los celtas eran pueblos que vivieron en el territorio de Europa entre los siglos VIII y I a.C. Dichos pueblos compartían muchas costumbres y lenguajes entre sí, y una de sus tradiciones era el Samhain, la cual podemos considerar como el antepasado más antiguo a la hora de pedir dulces.
El Samhain era la celebración a los muertos de los celtas, donde dejaban comida para los espíritus que les visitaban durante esa fecha, muy parecido a nuestro propio Día de Muertos.
Después de cierto tiempo, a la celebración se le fue agregando gente con disfraces de fantasmas y demonios que hacían trucos por comida. La razón por la que se vestían así era para no ser atrapados por los verdaderos demonios. Así nació el ‘mumming’, una actuación por comida.

Apropiación de la tradición
Años después, cuando los cristianos empezaban a dominar más territorios y culturas, decidieron implementar varias tradiciones paganas a sus propias prácticas religiosas. Entre ellas hubo varias prácticas de Samhain, sobre todo una que se conoce como ‘souling’.
Durante el ‘souling’ las personas pobres iban a rezar por los muertos a la casa de los ricos, y como pago recibían comida que se conocía como ‘soul cakes’. Poco a poco la tradición se fue modificando hasta que el papel recaía más en los niños que en los pobres.
Fue a través de los inmigrantes peregrinos que el ‘souling’ llegó a América en el siglo XIX, pero tuvo que pasar un buen rato hasta que se cambiara la comida como pago por los dulces.

Dulce o travesura
Antes de que se empezaran a dar dulces a los niños durante Halloween, las celebraciones consistían más en bromas y fiestas que a veces resultaban muy pesadas, ocasionando revuelo y grandes destrozos.
En busca de una solución, se decidió cambiar estas prácticas por algo más tranquilo y familiar, empezando por una simple recolección de alimentos sin necesidad de alguna travesura.
No fue hasta los años treinta que se implementaron los disfraces a la hora de hacer esta recolección, mientras que los dulces sustituyeron a los alimentos hasta los años sesenta. Antes de ello, no era inusual repartir comida horneada, nueces y hasta dinero.
El cambió a los dulces vino por la preocupación de los padres de familia, pues temían que los alimentos que recibían estuvieran infectado o adulterados de alguna forma, así que los caramelos resultaban una opción más fiable debido a su paquete cerrado.

Después de este largo viaje que empezó en la Europa celta, llegamos al presente, donde estamos a escazas semanas de disfrazarnos y salir a pedir calaverita. Y tú, ¿ya tienes tu disfraz?
*Con imágenes de: NoticiasYa, Okdiario, Wikipedia, Westchester Hispano

