
En la historia de México hay algunos pasajes desconocidos por la mayoría de sus habitantes, aquellas anécdotas que no se mencionan en los libros de historia, sin embargo existen, y gracias a testigos y narradores, siguen vivas y vigentes, cobrando fuerza en los medios no oficiales.
Un ejemplo puede ser lo poco que se conoce de la Isla Clipperton, una isla ubicada en el Océano Pacífico, a más de mil kilómetros de las costas de Michoacán. Este territorio fue administrado durante algunos años por México (1906-1917), poco más de una década, al final del Porfiriato. Sin embargo, cuando se desató la Revolución mexicana en 1910, el gobierno fue desatendiendo las necesidades de la isla hasta que finalmente la olvidó, motivo por el cual en 1930 fue concedida por segunda ocasión a Francia.
De esta anécdota han surgido múltiples leyendas, anécdotas y hasta novelas que narran algunos episodios sobre la vida y los últimos habitantes de esta isla, ahora desierta. Una de las versiones menos populares es la que cuentan los descendientes de Ramón Arnaud Rovira, el último gobernante de Clipperton, designado por Porfirio Díaz.
En Cultura Colectiva hemos hablado anteriormente sobre este tema, según el libro, “La pasión en la Isla de Clipperton: Una herencia del Porfiriato”nde la profesora de la UNAM, Laura Ortiz Valdez (puedes leer el artículo dando click aquí), sin embargo, vale la pena revisar la versión que tiene la familia Arnaud Rovira.
Foto: Vinos y CaminosSegún el portal clipperton.mx, una iniciativa de la familia Arnaud Rovira, la cual es administrada por Gabriela Arnaud, nieta del ex gobernante de Clipperton, presidenta y socia fundadora del proyecto: “Clipperton Honor y Gloria”, en la isla se desarrolló la historia familiar de los Arnaud Rovira.
En la página de internet, Gabriela cuenta los antecedentes de la ocupación mexicana dictada por el presidente Díaz, quien preocupado por el reclamo de Estados Unidos, Inglaterra y Francia, y con el apoyo del tribunal internacional, decidió enviar un regimiento militar que la habitara y sustentara su presencia en la isla.
El responsable elegido para esta tarea fue el oficial Ramón Arnaud Vignon, a quien se le designó el cargo de gobernante de Clipperton, y que procuró mantener un ambiente tranquilo y agradable para los militares y sus familias, que habitaban Clipperton. La isla no tenía las condiciones propias para la explotación de alimentos, pero era suministrada de provisiones, periódicamente por barcos mexicanos. La educación de los niños y adoctrinamiento católico corrió a cargo de Alicia Rovira, esposa del gobernante.
Foto: InfobaeTodo parecía funcionar relativamente bien hasta que en 1910 comenzó la Revolución mexicana; por un lado la inestabilidad política del país truncó el seguimiento de provisión de víveres, sin embargo se les solicitó a Ramón Arnaud que él y los habitantes permanecieran en Clipperton hasta que las cosas se calmaran.
Ante la falta de suministros alimenticios, los habitantes comenzaron a pescar en las aguas de la isla, pero carecían de frutas y verduras, ya que la vegetación de Clipperton no era apta para el consumo humano. Como consecuencia de la falta de vitamina C, se desarrolló una epidemia de escorbuto, la gente comenzó a morir rápidamente por la falta de atención médica.
Para finalizar, Gabriela no explica cómo los habitantes (incluidos la familia Arnaud Rovira) pudieron salir de la isla, pero reconoce la valentía y ánimo de su abuelo y padre. En el portal de clipperton.mx podrás encontrar más información acerca del proyecto: “Clipperton Honor y Gloria”.
Foto: Islas habitadas de México
¿Conocías este episodio en la historia de México?
En portada: Vinos y Caminos

