Wladyslaw Tatarkiewicz (1893 – 1970) fue un poeta polaco e historiador de tiempo completo; en sus estudios incluyó la filosofía, la estética y la historia del Arte. Sus escritos contienen una excelente lógica y una búsqueda constante de la claridad del pensamiento, análisis del concepto y un enfoque racionalista. Publicó más de 300 obras y dos de especial importancia son: Historia de la Filosofía (3 volúmenes) e Historia de la Estética (3 volúmenes); sin embargo, después de los 70 años de edad escribió Historia de seis ideas, libro del cual se extraen las siguientes reflexiones.

Tatarkiewicz se declara partidario del “pluralismo estético” debido a que los valores estéticos son muchos y distintos; en cada etapa histórica las obras han resaltado una serie de valores diferentes, estos no son ni subjetivos ni relativos, son simplemente numerosos y no pueden reducirse a un patrón.
La experiencia más elemental y fácil de definir es la que se tiene cuando se está frente a una flor bella, una mariposa, un pájaro, una escultura, pintura u obras musicales, a esto Tatarkiewicz le reserva el nombre de “experiencia estética”, distinguiéndola de la “experiencia literaria”, en la que el papel importante lo desempeña el intelecto; y de la “experiencia poética” que se construye de lo más personal, emocional y subjetivo.
Amor secreto de Antonio Rosetti
Según Tatarkiewicz, cada experiencia juega un rol distinto. La primera posee un carácter contemplativo con un componente sensual que halla su fuente de satisfacción en el aspecto de las cosas. La segunda experiencia es de carácter intelectual y representa los problemas de la vida de una forma satisfactoria. La tercera constituye la “descarga de la vida personal interior”.
Borrador de Jaime Sabines
Desde esta reflexión, Tatarkiewicz escribió que los fenómenos estéticos no poseen cualidades que pudieran aplicarse en conjunto porque limitarían su significado. El concepto de pluralismo estético, definido anteriormente, lo desarrolló sobre la siguiente idea: “la multiplicidad de aquello que llamamos arte es un hecho de diferentes periodos, países, tendencias y estilos; las obras de arte no sólo tienen formas diferentes sino que cumplen funciones diferentes, expresan intenciones y funcionan de modos distintos”.
En su escrito Arte y poesía (1938) concluye que la estética moderna ha fracasado con sus tendencias unificadoras, pues las artes plásticas presentan cosas; su fuente de experiencia, emoción y placer es el mundo visible, la obra es un objeto directo; en la poesía se emplean signos, sugiere la vida empleando la imaginación. Ambas diferencias son esenciales y al mismo tiempo responsables del fracaso al intentar unificar los fenómenos artísticos.
Tatarkiewicz propuso el concepto de “arte” como la reproducción de las cosas, la construcción de formas nuevas, o la expresión de las experiencias siempre y cuando el producto de esta producción, construcción y expresión pueda deleitar, emocionar o conmocionar; sin embargo, Tatarkiewicz sabía que su definición podía mejorar y que las partes que la componen podrían formularse mejor.
Naissance de Vénus de Adolphe Williams Bouguereau
En el tercer volumen de Historia de la Estética el autor dice que la estética sólo conoce dos tipos de enunciados: por una parte las descripciones, análisis y explicaciones; por otra las valorizaciones. Los enunciados del primer tipo definen la belleza y el arte, analizan sus elementos, explican su naturaleza y describen la influencia que tienen en la gente, estos son expresión de la experiencia y la comprensión. El segundo tipo de enunciado dice qué cosas son bellas, qué obras tienen éxito y cómo valorar la belleza y el arte, estos son expresión del gusto.
Este autor se opone a la comprensión restringida del arte que limita su campo y que incluye sólo las formas “más elevadas” y los géneros artísticos, e, incluso, las obras más notables consideradas como obras maestras.
Fuente:
Historia De Seis Ideas: Arte, Belleza, Forma, Creatividad, Mimesis, Experiencia Estética escrito por Wladyslaw Tatarkiewicz, Tecnos, 2004.
