El nombre de Juana Barraza, más conocida como ‘La Mataviejitas’, pasó a la historia después de convertirse en una de las asesinas seriales más polémicas en México.
Se le acusó de al menos 17 asesinatos de mujeres de la tercera edad, aunque existen teorías de que en realidad fueron 40. Aun con pruebas, ella ha asegurado que está en prisión por error.
Sus crímenes los habría cometido a la perfección haciéndose pasar por enfermera o prestando sus servicios en el hogar, hasta que el 25 de enero de 2006 fue detenida justo después de quitarle la vida a alguien.
Ese día se levantó temprano, preparó el desayuno para sus hijos Emma y José, y luego salió de su casa a ofrecer sus servicios como empleada doméstica.
Al rededor de las 11:00 horas , Juana Barraza caminaba sobre la colonia Moctezuma, en la ciudad de México, cuando se encontró con una mujer llamada Ana María.
Ella se acercó para ofrecer a la anciana a llevar las cosas que cargaba hasta su casa. Al llegar al departamento, le comentó sobre sus servicio y le ofreció 22 pesos por planchar una docena de ropa.
Juana le comentó que era muy poco a los que Ana María respondió entre dientes que: “Así son siempre las gatas, quieren ganar demasiado”.
La mujer pensó que Barraza no la había escuchado, y eso le hizo creer. Después de un silencio, Juana simplemente tomó un estetoscopio y lo utilizó como arma para ahorcarla.
Después de quitarle la vida, escapó del lugar, pero para su mala suerte, el joven que vivía con Ana María la vio y al entrar, solo reposaba su cuerpo sobre el suelo.
Inmediatamente llamó a la policía, quienes comenzaron una pequeña persecución hasta detenerla. Para sorpresa de todos, el asesino que tanto buscaban no era hombre, era mujer.

Quién es Juana Barraza y cómo se convirtió en La Mataviejitas
Juana Barraza nació el 27 de diciembre de 1958, en Pachuca, Hidalgo, y desde niña fue testigo de terribles situaciones en su hogar.
Su padre abandonó a su mamá justo el día en que nació y se llevó a su hermano. Tres meses después, ella y su madre se mudarían a la Ciudad de México, que en ese entonces era Distrito Federal.
Su madre era empleada doméstica y tuvo dos hijos de otro hombre. Creció bajo la sombra de una madre alcohólica y una difícil situación económica.
No podía salir y su padrastro le prohibía ir a la escuela porque consideraba que las mujeres estaban hechas para ser amas de casa.
Toda su infancia vivió bajo la violencia de su madre, quien la agredía física y verbalmente, situación que desconocía su padrastro, a quien consideraba su protector.
Juana fue víctima de abuso sexual un día que su mamá la intercambió por tres cervezas. Este hombre la lastimó y ella quedó embarazada.
Los hermanos de su padrastro la rescataron de esa vida a tres meses de haber dado a luz. Su madre murióde cirrosis hepática cuando ella tenía 18 años, pero fue algo que no le dolió, ya que solo sentía odio.
Lo que sí la destrozó fue la muerte de su hijo José Enrique, quien perdió la vida en una riña.
Fue luchadora profesional
Juana se interesó por la lucha libre a los 30 años y comenzó una carrera como profesional. Se hacía llamar ‘La dama del silencio’.
Se retiró de este deporta cuando la lesionaron de la columna y le advirtieron que si seguía luchando, podría quedar inválida.
El día que se convirtió en ‘La Mataviejitas’
Corría el año 2003 cuando el país entero se alertó después de que se cometieran varios asesinatos a mujeres de la tercera edad en CDMX.
Se pensaba que el responsable era una persona trans, pues testigos la describían como alguien de espalda muy ancha, como de varón.
La detuvieron en 2006 y desde entonces aquella mujer que fingía ser enfermera para cometer sus atrocidades, está cumpliendo su condena de 759 años tras las rejas, en el reclusorio femenil de Santa Marta Acatitla.
La mujer reveló que odiaba a las señoras por el maltrato que recibió de su madre cuando era niña y nunca le perdonó haberla regalado “con un señor grande”.

