Podemos sentirlo tan legendario como cercano y propio, porque es una de
nuestras estirpes. Por el lado indio, es nuestro poeta y pensador más antiguo y la constancia
del último esplendor de aquella cultura.
José Luis Martínez
A veces sentimos más fascinación y admiración por otras culturas sin saber que nuestras raíces cuentan con un pasado asombroso, pues no se comparan con el de ninguna otra civilización. El México antiguo es una época tan compleja como rica histórica y culturalmente, demuestra que las sociedades que coexistieron en ese tiempo tenían un gran nivel intelectual, una educación de calidad, un excelente entrenamiento militar y una gran organización política.
Una figura con un intelecto comparable y en algunos casos superior a muchos filósofos europeos, fue Nezahualcóyotl, uno de los personajes más ilustres de la historia del territorio anterior a la Conquista Española. Un hombre que trascendió en el tiempo por las concepciones espirituales que formuló, por las instituciones culturales que le dio a su pueblo —archivos de libros pintados, esquelas y consejos superiores, además de academias de sabios y poetas y las colecciones de flora y fauna— y su visión respecto a la vida y el mundo espiritual, pues él mismo representa una tradición moral y mística.

En el año 1402, tiempo próspero y rico del Ce Tochtli, nació en Tetzcuco, capital del señorío de Acolhuacán, el príncipe Nezahualcóyotl, se dijo que sería afortunado y “vería las cosas de adelante”, comenzó a escribir poesía en la que predominaba la filosofía sobre la imaginación, ya que su visión del mundo era distinta. El legado cultural que dejó al mundo prehispánico surgió cuando demostró un gran interés por las artes, la ciencia y la literatura, al igual que su amor por la naturaleza y la estética se reflejó en la arquitectura de la ciudad, sus cantos y poemas.
El punto más importante fue su pensamiento religioso, pues partió de una reflexión sobre el conocimiento humano y la acción de la divinidad, la poesía divina es una de las manifestaciones más destacables de la cultura náhuatl, ya que en la mayoría de los poemas se hace referencia al Dios desconocido; una búsqueda que comenzó a expresarla a través de las interrogantes que todos los seres humanos alguna vez nos hemos hecho: de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos, para así intentar comprender la relación del hombre con lo divino.

“Tloque Nahuaque” es a quien hace referencia en muchos de sus poemas religiosos —aunque no se menciona su nombre—, en náhutal significa “el que está cerca, al lado y al rededor de las cosas” quien se creó a sí mismo; es la deidad principal del pueblo náhuatl, creador del mundo y de los humanos, el padre absoluto y de todos los pequeños dioses que también son parte de él.
Un Dios incomprensible para los humanos pero que Nezahualcóyotl mantenía una fe ciega en él, algunos historiadores hacen alusión a que esa búsqueda del Dios único es una profecía del Dios de las religiones monoteístas, ya que no se tuvieron registros, ni imágenes, ni templos, y fue un misterio para el pueblo. Por lo tanto, podría ser un producto de la reflexiones filosóficas de los religiosos nahuas y esa necesidad de entender lo desconocido.

En el siguiente fragmento del poema titulado “Dador de vida” podemos ver reflejado su pensamiento teológico:
No en parte alguna puede estar la casa del inventor
de sí mismo.
Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado,
por todas partes también es venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra,
Él es quien inventa las cosas,
él es quien se inventa a sí mismo: Dios.
Por todas partes es también venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra.
Tiene una gran similitud con algunas historias religiosas que conocemos sobre los monoteístas, por algo se dice que fue un hombre adelantado a su tiempo, con poemas proféticos sobre el Dios único o simplemente un gran filósofo y pensador, enfocado más en las artes que en la guerra.
En la actualidad se conservan 30 de sus poemas y cantos, de los cuales se refleja la belleza de la lengua náhuatl y sus costumbres. Arquitecto, gobernante, guerrero, poeta, filósofo y amante de la cultura es lo que definen al tlatoani de Tetzcuco, un hombre que le dio un nivel superior de cultura a su pueblo durante su reinado y gracias a sus poemas es posible apreciar el esplendor del México antiguo.

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Es importante aprender sobre nuestras raíces porque es lo que definen quienes somos ahora, si deseas seguir leyendo más de la poesía de Nezahualcóyotl, los siguientes 10 poemas hará que los quieras llevar en el corazón. Así como la historia del erotismo a través de los miles de años, conoce también los poemas eróticos que se escribieron en el México prehispánico.

