Niños héroes, los defensores del mayor símbolo patrio

jueves, 8 de septiembre de 2016 12:42

|Alex R. Myrt

El 13 de septiembre de 1847  es recordado como un inventivo de reafirmación patriótica; sin embargo, nuestra memoria colectiva histórica se ve perjudicada aún más por la tergiversación de información alterada, pues la mayoría de los mexicanos no recuerda el trasfondo de aquella batalla disputada en el Castillo de Chapultepec en la que participaron los Niños héroes.

La historia nacional no debe ser tomada en cuenta como una recopilación de hechos trascendentes, sino como un proceso que se encarga de comprender el presente a partir del pasado, no para especular acerca del futuro sino para asimilar de manera sensata las consecuencias de los cambios de dirección.

Citando al magnate de la literatura uruguaya Eduardo Galeano “... la Historia la escriben los vencedores; es parte del botín quedarse con la memoria”, a México le tocó perder aquella disputa, cuya consecuencia traería la pérdida del estado de Texas, California, Nuevo México y Wyoming con el tratado de Guadalupe; a Estados Unidos le tocó ganar la guerra y el terreno, a México le tocó anestesiar el impacto de la pérdida de gran parte del territorio nacional, pero todo tiene dos versiones; la nuestra muestra una derrota difuminada por un acto heroico que recae sobre un argumento instintivamente conmovedor: infantes defendiendo a la patria.  

niños héroes

Las hipótesis de distintos historiadores giran en torno al cuestionamiento de ¿quiénes eran los niños héroes? ¿Eran jóvenes en verdad, siquiera eran militares?... el historiador Salvador Rueda (MNH) y la investigadora Amparo Gómez  (MNH) confirman la existencia de cinco cadetes registrados en la lista de bajas que hoy se encuentra en el museo del Castillo de Chapultepec, a excepción de Juan Escutia.

Bajo ninguna circunstancia se debería demeritar el valor de confrontar a un ejército abatido por amor a nuestro país, simplemente es conveniente otorgar el beneficio de la duda a otro tipo de teorías; lo cierto es que de ese suceso, algo se esconde tras el telón: una guerra mal peleada por los mexicanos, la renuncia de un presidente en pleno conlficto y el último periodo de Antonio L. de Santa Anna al mando de la nación. Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suarez, Francisco Márquez, Juan Escutia y Juan de la Barrera, al mando de Nicolás Bravo, son los nombres del espíritu patriótico que canalizan el peso de haber defendido uno de los mayores símbolos patrios durante la guerra que más nos ha quitado. 

Estados Unidos había declarado la guerra a los Estados Unidos Mexicanos luego de que militares mexicanos reclamaran Texas como propiedad del estado mexicano desde la Colonia. Los confrontamientos se dieron lugar en Sinaloa, Acapulco y la Ciudad de México, a finales de 1846 el ejército norteamericano tenía bajo su control la mayoría de los estados del norte: Sinaloa, Monterrey y Saltillo.

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Ya en 1847 los estadounidenses estaban decididos a tomar la ciudad de México, obligando al gobierno a trasladarse a Querétaro, el 19 y 20 de agosto se llevó a cabo la batalla del convento de Churubusco pero no fue hasta el 13 de septiembre que se perdió totalmente el control de la capital con la derrota del Castillo de Chapultepec, a la que corresponde la historia de Los Niños héroes, los cuales inevitablemente cayeron en batalla, esto dio paso a que Santa Anna renunciara al cargo de Presidente en plena toma de la república.

La historia tradicional es la de seis cadetes que salieron a la defensa del castillo de Chapultepec después de que las fuerzas de Nicolás Bravo fueran abatidas, de los cuales destaca un joven que aparentemente se envolvió en la bandera y se aventó heroicamente.

En el museo se argumenta que: “habría necesitado alas para poder llegar hasta donde su cuerpo fue encontrado”. Muchas suposiciones giran en torno a la una de tantas reivindicaciones con las que se pretenda que nos sigamos sintiendo "mexicanos" y tratar de olvidar el hecho de que otra bandera internacional se ondeo en Palacio Nacional.

Durante la batalla del castillo de Chapultepec murieron muchos jóvenes, e independientemente de cómo hayan caído, la acción simbólica recae en el acto de valentía de confrontar a un ejército que pretendía a toda costa obtener el territorio del norte; una clara lección de que nuestra desorganización puede traer consecuencias serías en situaciones conflictivas. 

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La historia de México está llena de piezas sin embonar. Por esa razón, y para que tu conocimiento sea mayor, te compartimos estos Datos que no conocías sobre la historia de nuestro país.




REFERENCIAS:
Alex R. Myrt

Alex R. Myrt


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