El cuerpo de la joven no toleró los daños que le hicieron y murió pocos días después de su agresión. Seis meses después del atentado en su contra, 16 personas fueron condenadas a muerte por este crimen.
Nusrat Jahan Rafi era una mujer de 19 años, vivía a un par de horas de la capital de Daca, la capital de Bangladesh y asistía a una universidad religiosa, fue criada bajo el yugo de una familia conservadora. La joven denunció ante la comisaría local de la policía varios sobre el hostigamiento sexual físico que había sufrido por parte del director de su universidad a finales de marzo. La policía arrestó al director y un grupo de personas lideradas por dos estudiantes hombres de la facultad, se manifestaron para pedir la libertad del hombre y culpar a Nusrat. La joven no se dejo intimidar y el 6 de abril, 11 días después del incidente, fue a la escuela para presentar sus exámenes finales acompañada de su hermano Mahmudul.
«Intenté llevar a mi hermana a la escuela e intenté entrar en las instalaciones, pero me pararon y no me permitieron entrar», comentó cabizbajo el hermano de Nusrat, Mahmudul Hasan Noman.
Foto: Imagen ZacatecasUna estudiante llevó a Nusrat al tejado de la escuela comentándole que estaban golpeando a uno de sus amigos y cuándo la joven llegó al tejado, cuatro o cinco personas la rodearon y la presionaron para que retirara la denuncia contra el director. Ante la tajante negativa de Nusrat, sus agresores le prendieron fuego. Nusrat fue rescatada y a pesar de su estado crítico de salud pudo dar su testimonio antes de morir.
«Uno de los asesinos estaba sujetándole la cabeza boca abajo con sus manos, por lo que el queroseno no cayó ahí y por eso la cabeza no se quemó», contó su hermano a la BBC.
En la ambulancia, temerosa de no poder sobrevivir, grabó una declaración con el teléfono celular de su hermano en el cual reiteraba de los abusos por parte de su director, el incidente al que sobrevivió en el tejado de la universidad e incluso reconoció a varios de sus agresores como sus compañeros de escuela.
Foto: The Daily StarDesde entonces, la policía ha arrestado a 15 personas incluidos los dos estudiantes que organizaron la protesta de apoyo al director. El director permanece bajo custodia. La primera ministra, Sheikh Hasina condenó severamente los hechos y aseguró públicamente que este hecho no quedará impune.
Según el grupo de derechos de las mujeres Bangladesh Mahila Parishad, en 2018 hubo 940 violaciones, sin embargo, se cree que el número real es probablemente mucho más alto debido al miedo que tienen las mujeres tanto al estigma social como a sus agresores. Las jóvenes de Bangladesh que denuncian un caso de acoso sexual se enfrentan a menudo al enjuiciamiento de sus comunidades, al acoso personal y en algunos casos, a ataques violentos. Tal cual fue el caso de Nusrat.
«Cuando una mujer intenta obtener justicia en un caso de acoso sexual tiene que enfrentarse de nuevo a una gran cantidad de acoso. El caso se alarga durante años. Hay un proceso de culpa de la sociedad, una falta de voluntad de la policía de investigar las acusaciones adecuadamente», específico Salma Ali, abogada de derechos humanos y exdirectora de la Asociación de Mujeres Abogadas.
Foto: The NationalEl caso de Nusrat Jahan fue diferente porque se hizo público además de que recibió el apoyo de la policía el mismo día que ocurrió el supuesto abuso. El caso ha puesto atención sobre la vulnerabilidad de las víctimas de acoso sexual en el conservador país asiático. Se espera a que sea un único precedente para fortalecer los derechos de las víctimas de acoso sexual.
En portada: Buzzfeed News

