
Los hielocos eran unos pequeños y codiciados pedazos de plástico transparente en formas rectangulares o geométricas con mucha personalidad y divertidos diseños. Estos juguetes fueron el objeto de deseo de una entera generación que dedicó gran parte de su tiempo libre coleccionándolos, y que ahora pueden llegar a valer miles de pesos. Aunque pueda parecer una moda pasajera y superflua estos juguetes guardan mucho parecido con un muy antiguo juego griego conocido como las tabas.
¿Qué son las tabas?
Se trata de un juego que se práctica hace más de 2000 años. Las tabas son precisamente los componentes del juego y originalmente se hacían con los astrágalos (huesos del pie y la pierna) de las patas de cabras, ovejas o corderos. Estos pequeños huesos tienen una forma cuadrada y una hendidura en las caras.

Origen del juego
Aunque su origen no es del todo claro se cree que este puede tener una antigüedad de más de 5 mil años, ya que aunque fue muy popular en la Antigua Grecia, existen evidencias arqueológicas del 5 000 a.C. Algunos vestigios de tabas y tableros fueron encontrados en la tumba de Tutankhamon.
En las culturas como la griega o la romana, las tabas gozaron de tanta popularidad que estas figuras fueron replicadas con distintos materiales como la arcilla, el cristal o el marfil. Incluso algunos consideran a las tablas como un antecedente directo de los dados.

¿Cómo se juegan las tabas?
El objetivo del juego consiste en agarrar el mayor número de tabas con una sola mano en cada tirada. En los tableros se colocan 5 tabas blancas y una roja. Las reglas son las siguientes:
