
Nos han enseñado que fueron los colonizadores españoles quienes llegaron a las costas mexicanas y subyugaron a los pueblos prehispánicos en su conquista del nuevo mundo. Sin embargo, se dice que esta historia fue un invento del siglo XIX y que en realidad la verdad es completamente distinta.
Se cree que en realidad fueron otros pueblos prehispánicos como los tlaxcaltecas y los texcocanos los que jugaron el papel más importante en la caída del imperio mexica, el pueblo reinante de ese entonces, y de cierto modo eran la fuerza mayor en los primeros años de la conquista.
Preparando el escenario
Para entender cómo es que los tlaxcaltecas y los españoles lograron formar una alianza, primero hay que voltear hacia lo que se vivía antes de la llegada europea a México.
Durante 40 años aproximadamente antes de la llegada de los españoles, el imperio azteca y le pueblo tlaxcalteca estaban en un impasse: los mexicas no podían dominar por completo a los tlaxcaltecas, mientras que los segundos no tenían el poder suficiente para liberarse de los primeros en su totalidad.
Con este trasfondo político, aliados hispanos que ya se encontraban en el país desde antes le aconsejaron a los españoles que llegaron a Veracruz en 1519 que fueran al centro del país para “unir fuerzas” con los enemigos de los mexicas.

Inicio violento
Al principio los tlaxcaltecas recibieron violentamente a los españoles en una guerra que duró dos semanas. Este conflicto debió ser ganado por el pueblo indígena, pero dos factores importantes le dieron la victoria a los españoles, ambas fruto de las costumbres de guerra prehispánicas.
Primero fue la bondad que los tlaxcaltecas tuvieron con los españoles al alimentarlos los primeros días de batalla. En Mesoamérica se regían bajo la práctica de la guerra justa, por lo que pelear con fuerzas iguales era lo lógico para ellos.
Lo segundo y más importante fue la táctica de ataques nocturnos que pusieron en práctica los españoles. Siguiendo el concepto de la guerra justa, los mesoamericanos peleaban siempre de día.
A pesar de que los españoles eran considerablemente menos que los tlaxcaltecas, su violencia superaba con creces a los mesoamericanos, por lo que aliarse era la forma de prevenir una destrucción mayor.
Un ejército más indígena que español
Formada la nueva unión, tlaxcaltecas y españoles marcharon al imperio mexica donde ocurrió la matanza del Templo Mayor. Este suceso hizo estallar la guerra en el centro de México y, en un principio, los mexicas iban ganando con creces.
Pero rápidamente otros pueblos bajo el yugo mexica se unieron al ejército español-tlaxcalteca, entre ellos los texcocanos, pobladores de la segunda ciudad del Valle de México y antigua aliada de los mexicas.
La traición de los texcocanos a los mexicas inclinó la balanza a favor de los conquistadores, y al final un ejército conformado 99% por indígenas y tan solo un 1% por españoles derrotó al imperio mexica de una vez por todas, y la conquista inició.
Uno creería que los españoles traicionarían a sus aliados indígenas una vez caído el imperio mexica, pero en realidad los tlaxcaltecas siguieron siendo pieza importante en los siguientes 30 años de conquista, convirtiéndose en conquistadores en vez de conquistados.

¿De dónde viene, entonces, la idea de que fueron los españoles en su totalidad quienes subyugaron a los pueblos prehispánicos? Pues esta concepción nació por 1821, cuando el pacto colonial se disolvió y la historia fue reescrita para hacerse más nacionalista.
*Con imágenes de: El Español,

