
Este artículo fue escrito por Beatriz Esquivel el 18 de junio de 2019
Además de ser propiedad de China, los osos pandas también han sido utilizados como un símbolo diplomático, enviados a aquellos países con los que el país oriental deseaba establecer un vínculo amistoso —y por supuesto que comercial— a esta práctica le pusieron el nombre de “diplomacia de los pandas”.
Ésta práctica comenzó a mediados de la década de los 50, cuando los osos pandas provocaron un gran furor entre la población de los países a los que eran regalados, acumulando miles de visitantes en los zoológicos que se convertían en su hogar… y el caso de México no fue distinto.
Foto: efeverde
En 1975, México recibió dos pandas —una hembra y un macho— que para 1980 dieron a luz a su primera cría, Xen Li, aunque éste lobezno falleció a los pocos días después de que su madre lo aplastara accidentalmente mientras dormían, lo cual puede ser una ocurrencia común, en particular por el gran tamaño de los pandas, así como la mala visión que tienen… y en el caso de Xen Li, simple mala fortuna.
No obstante, la pareja de pandas que llegó a México se reprodujo 7 veces, de los cuales 4 sobrevivieron y de los cuales actualmente sólo 2 permanecen con vida. Se trata de Shuan Shuan, hermana de Tohui, quien sería la segunda cría de la pareja, y Xin Xin, descendiente de la cruza entre Tohui y Chia Chia, un macho de Londres.
Foto: t13.cl
Una política controversial
Estas dos osas en la actualidad son consideradas como las únicas pandas en el mundo que no son propiedad de China, pues sus padres fueron regalos al gobierno mexicano previo a que el país oriental promulgara una ley en el que esta especie era propiedad suya y que podían prestarse a otros países.
En 1984, China dejó de regalar pandas como símbolos diplomáticos y decidió comenzar a prestarlos a otros países por un lapso de tiempo de máximo 10 años. Según los datos, tener a un panda podía costar hasta un millón de dólares al año y todas las crías también son declaradas propiedad del gobierno chino.
Foto: laprensa.hn
La controversia se disparó cuando el número de pandas en estado silvestre disminuyó y la especie estuvo en peligro de extinción, además de que era incierto el uso que se le daba al dinero que China recibía por el préstamo de pandas.
World Wild Fund, la demanda
La organización no gubernamental conocida por sus siglas WWF y porque en su logo cuenta precisamente con un oso panda interpuso una demanda que en 1998 que estableció que China asegurara que más de la mitad del dinero del préstamo se destine a esfuerzos de conservación para los osos panda en estado silvestre.
Foto: Publimetro
De tal forma, las dos pandas de México son los únicos ejemplares que no están sujetos a dicha política, lo cual también logró que se convirtiera en el único país de Latinoamérica no sólo con esos animales, sino con un programa de reproducción exitoso que vio nacer a la segunda generación de osos pandas fuera de China.
Sin embargo, a pesar de que Shuan Shuan y Xin Xin son los animales insignia del zoológico de Chapultepec en la Ciudad de México, después de ellas dicho linaje se termina puesto que a pesar de los esfuerzos, ninguna de las hembras se reprodujo, al tiempo que la inseminación artificial no tuvo éxito. Por lo que será cuestión de tiempo antes de que todos los pandas del planeta sean exclusivamente propiedad del gobierno Chino.
Foto: posta.com.mx
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