La “Caza de brujas” es un pasaje oscuro de la historia de la humanidad. Entre los siglos XV y XVII, la iglesia católica se dedicó a perseguir la herejía de personas que supuestamente practicaban brujería y magia negra. Rápidamente esta persecución se volcó principalmente en las mujeres.
La histeria colectiva que se desarrolló en esa época llegó a tal grado, que a cualquier mujer que fuera señalada de ser sospechosa, algunas veces simplemente porque estaba adelantada a las ideas de aquellos años, era motivo para que fuera obligada a confesar bajo torturas que se dedicaba a la brujería y era asesinada en una plaza frente a todos.
La práctica fue establecida por la Santa Inquisición en España y se popularizó por todo el continente Europeo, incluso en América en la Nueva España hubo casos de quema de brujas.
Uno de los pueblos que sufrió el último caso famoso registrado en la historia fue Zugarramurdi, un sitio que ahora pertenece a Navarra en España y que tiene frontera con Francia.
En este sitio se llevó a cabo una caza de brujas que terminó en 40 personas acusadas.
¿Quienes eran las brujas de Zugarramurdi?
Fue en noviembre de 1610 que más de cincuenta personas de la comarca fueron acusadas de prácticas de brujería y muchas de ellas murieron quemadas en la hoguera o en presidio.
Esta fue la última quema de brujas de la inquisición en España. De acuerdo con historiadores, una mujer francesa que llegó a Zugarramurdi para trabajar como criada comenzó a difundir historias de brujas, y de la nada acusó a una vecina de haberla visto en los supuestos aquelarres que existían en el pueblo.
La mujer fue acusada y todos le dieron la espalda, al verse amenazada confesó que sí era bruja y señaló otras vecinas y vecinos de ser brujos también, por lo que todos fueron juzgados por la Inquisición.
El caso generó revuelo, pero al final la mayoría confesó, se arrepintió y fueron perdonados. Únicamente quemaron a los que se rehusaron a admitir que practicaban brujería.
Zugarramurdi como lugar turístico
Actualmente este lugar es uno de los más visitados de Europa por los fanáticos de las historias de brujas. La cueva de este poblado es un gran atractivo, ya que supuestamente aquí se realizaban los míticos aquelarres.
También hay un Museo de las Brujas, en donde se pueden conocer los perfiles de las más de 40 personas que fueron juzgadas por la inquisición.

