El verano ya está muy cerca pero eso no significa que sea la única época del año en la que debes proteger tu piel del daño solar. El protector solar debe ponerse los 365 días del año, pues cada vez la ciencia demuestra que los rayos ultravioleta que emana el sol, son causantes dei numerables daños en la piel. De hecho, datos de la Organización Mundial de la Salud revelan que cada año se producen entre 2 y 3 millones de casos de cáncer de piel, lo que significa que uno de cada tres cánceres diagnosticados es de piel.
Por estas razones es tan importante usar protector solar diariamente pero todos hablan de “busca un protector solar con FPS de 30 o de 50″ y ¿qué rayos significa eso?
¿Cómo nació el famoso FPS?
FPS son las siglas para Factor de Protección Solar (o SPF = sun protection factor en inglés), leyenda que solemos ver comúnmente en los envases de los protectores solares.
La historia de la protección solar comenzó en 1938 cuando Franz Greiter, un estudiante de química, sufrió una insolación mientras practicaba alpinismo, en su ascenso a la cumbre Piz Buin en Suiza. Esto lo inspiró a desarrollar uno de los primeros productos de protección solar del mundo en 1946, que llamó Piz Buin Glacier Cream.
Esta crema la creó en colaboración con su esposa, Marga, una experta esteticista y poco a poco fueron desarrollando una marca especializada de cuidado solar para desarrollar productos de protección solar vanguardistas. En 1962, Greiter introdujo el factor de protección solar (FPS), el nivel estándar mundial para determinar la efectividad de la crema solar cuando se unta en la piel.
Así, el Dr. Greiter basó el cálculo del FPS en la quemadura solar y se determina, principalmente, a través del tiempo de exposición que podemos permanecer sin quedar con la piel rosada (primera señal de quemadura solar).
¿Cómo elegir un buen FPS en un protector solar?
Ya entendimos que el FPS se creó porque significa que es el tiempo en el que nuestra piel estará protegida antes de presentar daño solar, pero esto no significa que si compras una crema que diga 30 FPS solo te protegerá 30 minutos. En realidad, ese número debe multiplicarse por la cantidad de minutos que tarda tu piel en ponerse roja cuando sales al sol y esto obviamente varía mucho entre tipos y tonos de piel.
WHAAAAT?!
Ejemplo: Si eres de piel clara, se calcula que se necesitan solo 5 minutos para que se comience a poner rosa. Así que si te aplicas protector del 30 FPS, multiplicas los cinco minutos que tarda tu piel en quemarse por el factor 30. Es decir, que estarás protegido durante 150 minutos. Si compras uno de 50 FPS, estarás protegido de la radiación solar durante 250 minutos.
Entonces, cuando vayas a comprar un protector solar, haz una pequeña prueba (PEQUEÑA) antes de invertir tu dinero. Sal un día soleado con un cronómetro y un espejo en mano. Comienza el contador de tiempo desde el primer momento en el que estés en el exterior y páralo cuando comiences a sentir tu piel rosada o muy caliente. Ese es el tiempo por el que deberás multiplicar el FPS y el tiempo en el que debes reaplicar tu protector solar.
Entonces la fórmula resumida es:
FPS x Número de minutos en los que te pones rojitx = Tiempo que te dura tu protector solar
Así que para la próxima que compres un protector solar, piensa en cuánto tiempo te cuidará de las quemaduras del sol y cada cuánto tendrás que reaplicarlo.
@skincare.para.todos Verdades sobre el FPS… 😎☀️ #parati #fyp #foryoupage #foryou ♬ sonido original – César Silva
