
Mucho revuelo causó la noticia de que la actriz Carla Fernanda Ávila tiene una participación en El Juego del Calamar, la serie más vista en la historia de Netflix.
Y pese a que la han visto en todo el mundo y ha roto fronteras, el camino no ha sido fácil para Carla, quien recientemente compartió en entrevista a Milenio cómo ha sido su vida y su carrera en Corea del Sur y cómo ha luchado contra los estereotipos.
Desde el comienzo, la historia de la actriz no fue fácil, pues hace cinco años viajó al país asiático para buscar una beca que la ayudara con su formación profesional, sin embargo todo se complicó cuando no fue aceptada en la universidad que había elegido y el dinero comenzó a escasear.
Sin dinero en Corea del Sur
«Lo que tenía de dinero me alcanzaba nada más para mi curso de coreano. Se dio la oportunidad de que me invitaran a participar en un drama, les caí bien, me llamaban seguido y así empecé, porque necesitaba más dinero para pagar la renta».
Pese a que ha participado en proyectos como “The Beauty Inside, “Record of Youth”, la película “Barredores espaciales”, programas de televisión y comerciales, nunca se imaginó que la serie de Netflix iba a ser todo un fenómeno mundial: «Yo ni enterada de que la iban a sacar en todo el mundo, fue el boom, escuchar a mi familia hablándome de eso fue de -órale qué padre-, aquí en corea es un hitazo y todo mundo habla de eso».

Sobre su participación, Carla asegura que no creyó que la fueran a reconocer: «Me sorprendió la gente que me reconoció porque empezaron a preguntarme, ‘¿Carla eres tú?’ y yo no quería decir».
Críticas hacia su cuerpo
La también modelo expuso una parte muy fuerte de su trabajo, pues con la fama, llegaron las críticas y los juicios hacia su cuerpo: «Cuando dije que me sentía un poco expuesta no es por que estuviera desnuda, yo sabía que iba a estar desnuda, acepté el trabajo y el body shaming está junto con eso de la gente que siempre te va a criticar, el exposure que yo menciono en mi post es más bien con Corea y cómo lo iba a recibir porque podría ser muy mal visto».

«A mí me toca que cuando salgo en televisión siempre me piden que me cubra los pechos entonces ahora imagínate hacer un body painting, era de ‘uy cómo lo van a tomar, cómo lo van a ver, qué van a decir’, eso me preocupó un poquito pero pues dije, ya la gente, amigos, incluso aquí en Corea ya me reconocieron entonces más vale que diga que soy yo a que lo diga otra persona, porque trabajo mucho para darme mi lugar y mi reconocimiento, aunque sea mi momento Mike Wazowski», indicó.
“Me consideran gorda”
Sobre los retos respecto al estándar coreano del peso y la talla con los que ha tenido que luchar, la tapatía reconoce que ha sido muy problemático, sin embargo poco a poco los coreanos han cambiado su forma de pensar respecto a los cuerpos latinos.
«En cuatro años he visto un crecimiento impresionante en la mentalidad de los coreanos, sobre mi cuerpo, en que me consideran gorda. De repente empiezas que ver que tu talla ahora es grande y quieres entrar en una ‘s’ y la ‘s’ aquí ya no es saludable para mi cuerpo, es un poco problemático, me ha tomado mis buenas recaídas para llegar a aceptar mi cuerpecito, ya ahorita me quiero, quiero mis lonjitas, como sin culpa, procuro ser saludable pero si me cuerpo me pide azúcar se lo voy a dar», indicó la actriz de Guadalajara.

«Estoy yendo al gimnasio y sí me va a costar más tiempo de lo que ellos quisieran que baje de peso, porque yo reboté lo que bajé para la película, porque ahí sí lo bajé de muy mala manera y tenía anemia, pero ya equis, me quiero y si les gusta mi talento van a apostar en mí, como lo apostó el director de Space Sweepers, entonces venga, me van a decir gorda, sí, van a criticar mis tetas, sí, van a criticar mi cara, sí, esta bien, indicó Carla Fernanda Ávila.
Carla, no solo está realizándose como actriz en Corea del sur, también está abriendo camino a la diversidad, introduciendo a un cuerpo latino, fuera de complejos, a una industria compleja que cada vez se expande más allá de sus fronteras territoriales.
Abriendo camino y cambiando mentes
Por último, Carla Fernanda Ávila asegura que está haciendo un trabajo importante abriendo camino en la representación de diversidad en Corea: «Si te fijas muchas de las extranjeras que salen también son muy delgadas y digo bueno, está bien, empiezo a representar poco a poquito y que la gente no se sienta tan mal consigo misma, no sé si voy a poder ser ese parte aguas para la cultura pero igual dos o tres personas van a decir ‘sí se puede aunque no tenga el cuerpo coreano’ por que no pueden espera que haga la dieta como el coreano cuando mi cuerpo se desarrolla diferente, mis proporciones son diferentes, me encantaría ser ese parte aguas, no sé si lo voy a ser pero sí sé que soy el primer paso, por algo se empieza».

