Los bombardeos sobre el territorio rebelde de Idlib, el día de ayer, provocaron lo que podría ser uno de los ataques más mortales desde que la guerra en Siria comenzó, dijo uno de los altos comisionados de la ONU que describió el ataque como un crimen de guerra.
Pero a pesar de las declaraciones de la ministro donde negó toda participación del gobierno ruso, Vitaly Churkin, embajadora rusa por parte de las Naciones Unidas dijo: “esto fue un acto terrible y espero que mi país no esté involucrado en los hechos, sin embargo, soy una persona responsable y todavía no puedo negar ni afirmar nada al respecto, tendré que esperar a ver qué es lo que dice el ministro de defensa antes de saltar a conclusiones. Idlib, zona muy cercana a Aleppo en el noroeste de Siria es el área que cuenta con el mayor número de zonas controladas por los rebeldes. La ONU también comentó que desde el 2016, se han dado alrededor de 38 ataques a escuelas en Siria. Sin embargo, desde que comenzó la guerra hace más de cinco años, nunca habían muerto tantos niños y civiles inocentes en un solo ataque por parte de los militares aliados.
*Con información de The Guardian
