La victoria de Argentina en Qatar 2022 cerró un ciclo narrativo incompleto en la carrera de Lionel Messi. A los 35 años, el rosarino conquistó el trofeo que faltaba en su vitrina: una Copa del Mundo que lo consagró como figura central del torneo, con siete goles decisivos en las fases eliminatorias. Con este título, Messi alcanzó 42 trofeos oficiales, una colección que abarca Champions League, Copas América y ahora el máximo honor del fútbol internacional.
Sin embargo, la pregunta que dominó los debates tras el triunfo argentino no fue solo sobre su legado, sino sobre una jerarquía más abstracta: ¿es Messi el mejor jugador de la historia? Carlo Ancelotti, quien ha dirigido equipos de élite durante tres décadas, se negó a respaldar esa afirmación durante una conferencia de prensa con el Real Madrid.
La posición de Ancelotti: el contexto importa más que el ranking
El técnico italiano, ganador de tres Champions League y con experiencia directa dirigiendo a Benzema (ganador del Balón de Oro 2022), argumentó que comparar jugadores de épocas distintas es un ejercicio impreciso. Su razonamiento no niega la calidad de Messi, sino que cuestiona la validez misma de establecer un “mejor de todos los tiempos” en el fútbol.
“Es difícil decirlo. Messi lo ha hecho muy bien. Es un gran futbolista. Todo mundo lo reconoce”, comenzó Ancelotti. Pero luego profundizó: “Creo que cada época ha tenido, tiene y tendrá jugadores muy fuertes e importantes. Decir que Messi ha sido el mejor de la historia es algo que no va a salir nunca de mi boca”.
Esta posición refleja una perspectiva común entre entrenadores de su generación: la nostalgia por figuras que Ancelotti presenció en vivo. Mencionó explícitamente a Maradona, Cruyff y Di Stéfano —a quien lamentó no haber visto en su plenitud—, sugiriendo que la comparación histórica requiere más que estadísticas y trofeos.
El dilema del GOAT en el fútbol moderno
La declaración de Ancelotti toca un debate más profundo sobre cómo valoramos el legado deportivo. A diferencia del tenis o el golf, donde los rankings históricos tienen métricas más objetivas, el fútbol mezcla factores intangibles: contexto táctico, nivel de competencia, calidad de compañeros, lesiones, y decisiones arbitrales.
Messi ganó su Copa del Mundo en un torneo donde fue decisivo en ocho de los siete partidos jugados, incluyendo una final épica contra Francia. Su desempeño fue prácticamente indiscutible en Qatar 2022. Pero Ancelotti sugiere que una carrera brillante no equivale automáticamente a una declaración de superioridad histórica.
El entrenador también mencionó que entrena diariamente a Karim Benzema, ganador del Balón de Oro 2022, lo que implica una cierta relatividad en cómo se miden los “mejores” incluso en el presente inmediato.
¿Qué cambia después de Qatar 2022?
El Mundial de Qatar modificó la narrativa sobre Messi, pero no necesariamente de la forma que sus seguidores esperaban. No fue una coronación definitiva de superioridad histórica, sino más bien la resolución de una deuda pendiente. Su carrera ya era excepcional; ahora es excepcional con un trofeo que antes le faltaba.
Ancelotti, al negarse a cerrar ese debate, probablemente refleja lo que muchos observadores piensan: que la pregunta por el “mejor de la historia” es menos interesante que reconocer que Messi, Maradona, Pelé, Cruyff y otros pertenecen a una categoría tan raramente alcanzada que compararse entre ellos es casi un acto de futilidad. Cada uno redefinió el fútbol en su época.
Lo que sí es indiscutible es que Messi completó su legado competitivo en Qatar. Lo demás —si es el mejor de todos los tiempos— seguirá siendo materia de discusión en bares, redes sociales y conferencias de prensa, probablemente sin una respuesta definitiva.
