Si los múltiples escándalos en el historial Elon Musk no te han parecido lo suficientemente alarmantes, prepárate para saber que ahora, se pronuncia por defender la frontera entre México y los Estados Unidos: pide evitar el flujo ilegal.
Es sabido que el súper magnate futurista, amante de la tecnología y la ciencia ficción, Elon Musk, se ha caracterizado a él mismo como el Charles Xavier, el Professor X, de los últimos tiempos. No debe ser coincidencia que incluso haya elegido utilizar la X como logotipo de sus empresas.
El sudafricano nacido en la ciudad de Pretoria en 1971, debió haber invertido demasiadas horas leyendo historietas durante su adolescencia, pues no cabe duda que su estilo de vida, el tipo de emprendimientos tecnológicos que se ha dedicado a impulsar durante toda su carrera empresarial, lo hacen parecer cada vez más como a todo un científico loco, como un defensor del orden y el progreso, o tal vez, incluso, como a un súper villano preparando el terreno para conquistar al mundo.
Lee más: Elon Musk y la “cultura del ajetreo”: el magnate y la presión de administrar tres empresas
La controversial personalidad del súper multimillonario lo ha metido en un sin número de problemas. Su poder para interferir en asuntos de política internacional; para expresar su antisemitismo en público; para intentar, sin éxito, rescatar a los niños perdidos de la cueva de Tham Luang en Tailandia; para presumiblemente estar detrás del golpe de estado de Bolivia en el 2020, y un montón de escándalos por difamación, fraudes, y especulaciones infundadas alrededor de la pandemia del Covid 19, lo han puesto, definitivamente, en los reflectores, no de Ciudad Gótica, sino de todo el planeta.
Ahora las últimas acciones de este genio de lo absurdo, lo han situado justo en la línea desértica que separa Texas, con el estado mexicano de Coahuila, punto hasta donde se trasladó para exigir a las autoridades que se detenga el flujo migratorio de una vez por todas.
“Estoy en Eagle Pass, acabo de llegar. Vamos a hablar con los principales funcionarios y las fuerzas del orden (para) tener una idea de lo que está pasando, obtener la historia real. Esto es en tiempo real, sin filtros, no hay condiciones previas. Lo que ves es lo que veo”.
El sudafricano, también ciudadano canadiense, y recientemente naturalizado norteamericano, es un perfecto ejemplo del migrante que ha buscado suerte en otras tierras, y sin lugar a dudas, lo ha conseguido con singular éxito. Pero, como buen hijo de familia acomadada, tal parece que su indiferencia ante la compleja de la vida de los otros es un superpoder para hacer empresas y multiplicar su abundante herencia. Aunque su perspectiva es en apariencia muy lógica, en realidad omite la visión de quienes emigran ante una necesitad absoluta:
“Debemos tener aprobación legal acelerada para cualquier persona que caiga en esa categoría. Pero, del mismo modo, no deberíamos permitir la entrada de personas que infrinjan la ley. Eso no tiene sentido. La ley está ahí por una razón”

“Si Nueva York no puede soportarlo, prácticamente ninguna parte del país puede. Así que, si no hacemos algo pronto, vamos a tener, un colapso en los servicios sociales, como ya estamos viendo en Nueva York”.
Y lo cierto es que hay una parte de razón en sus maquinaciones sospechosas: es verídico que las ciudades deben tener conciencia del volumen de personas a las que debe proveer de servicios, sin embargo, viniendo de él, estas reflexiones pueden leerse bastante primermundistas.
Resulta absurdo que uno de los hombres más ricos del mundo demande legalidad en la migración, usando como justificación la capacidad de los estados para “cuidar” a sus ciudadanos. Además, su declaración alarmista podría agudizar problemas de racismo en norteamérica. Quién sabe qué estará trabando ahora el señor Musk, quizá solo está viviendo sus sueño, protagonizar el reality show de un súper héroe.
¿Qué opinas de su propuesta de aprobación acelerada de migrantes en el mundo?
