La Gioconda, también conocida como La Mona Lisa, es el cuadro más famoso de Leonardo da Vinci, y desde el año 1503, cuando el artista comenzó a pintarla, siempre ha estado rodeada de secretos y misterios que con el paso del tiempo se han revelado poco a poco.
Él asegura que la esposa del mercader de Florencia, Francesco del Giocondo, padecía sífilis. Sus afirmaciones, plasmadas en una columna publicada en el diario The Guardian, son justificadas porque los registros del boticario de un convento de la ciudad de Florencia tienen plasmado el nombre de Lisa del Giocondo; en esa bitácora se tiene constancia de que la mujer compró agua de caracol, una sustancia que en esa época se bebía para disminuir las consecuencias de la sífilis.
Según Jones, desde hace tiempo tuvo acceso a la descripción de compras de la modelo de da Vinci y le llamó la atención al grado de investigar a fondo para qué era utilizada el agua de caracol. En un principio le dijeron que esa sustancia era utilizada para cuestiones cosméticas y también para algunos males digestivos, pero esta explicación no logró terminar con su curiosidad.
Siguió buscando información hasta que descubrió que el agua de caracol se utilizaba para aliviar las consecuencias de enfermedades de transmisión sexual; a esta sustancia había que agregarle más vegetales para complementar la pócima.
*
Podría interesarte:
Sale a la luz una obra inédita de Leonardo da Vinci.
Científicos descubren que el cuerpo humano tiene un órgano que todos habían ignorado.
El día en que la Mona Lisa contrajo sífilis.

