En agosto de 2024, dos familias en Mexicali se llevaron a casa a una bebé que no era la suya desde el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 del IMSS. Pasó un mes antes de que alguien les dijera la verdad, y eso solo ocurrió después de que las pruebas de ADN lo confirmaron. El error tiene nombre: un brazalete de identificación que se desprendió y se colocó en la muñeca equivocada. El IMSS lo reconoció como un ‘grave error’, pero también admitió que no informó a las familias desde el momento en que surgieron las primeras dudas.
Cómo ocurrió el intercambio y por qué nadie avisó
El mecanismo del error es tan simple que duele: una pulsera de identificación se desprendió durante la atención neonatal en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 de Mexicali, y al colocarla nuevamente quedó en la muñeca de la bebé incorrecta. Dos familias salieron del hospital creyendo que se llevaban a su hija. No fue así.
Lo que agrava el caso no es solo la confusión, sino el tiempo que transcurrió. Las niñas permanecieron alrededor de un mes con familias que no eran las suyas. Y según lo que declaró Gabriela Paredes Orozco, titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia del IMSS a nivel nacional, el instituto tuvo dudas antes de que los resultados de ADN llegaran y aun así no alertó a los padres. ‘Les ofrecí personalmente una disculpa por este grave error y también por no haberles informado desde el primer momento en que surgió la duda’, dijo en un video difundido en redes. Esa frase lo dice todo: sabían que algo podía estar mal y eligieron esperar.
El abuelo de una de las bebés, identificado solo como Martín, reveló en entrevista que su hija tiene problemas emocionales severos a raíz del episodio. También adelantó que les ofrecieron atención médica vitalicia para la madre y una beca educativa hasta los 25 años para su nieta, aunque al momento de su declaración los resultados oficiales del ADN aún no habían sido entregados formalmente.
Lo que el IMSS prometió y lo que todavía debe responder
El instituto anunció un paquete de compensaciones que incluye acompañamiento psicológico, médico y jurídico para ambas familias, coordinado con la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y el Sistema DIF estatal y nacional. Además, seguro de por vida para las niñas y beca educativa hasta los 25 años de edad. Paredes Orozco aseguró que cada decisión se tomará junto con las familias, ‘a su ritmo y pensando siempre en el bienestar de las bebés’.
Pero hay preguntas que las disculpas no resuelven. ¿Quién colocó mal el brazalete? ¿Hubo supervisión? ¿Por qué el protocolo de identificación falló sin que nadie lo detectara durante el proceso de alta? El IMSS se comprometió a revisar sus procedimientos de identificación neonatal y a colaborar con las autoridades para deslindar responsabilidades. Hasta ahora no se sabe si las familias presentarán una demanda formal.
Este caso no llega solo. Se suma al fallecimiento de cinco neonatos en el Hospital General de Zona del IMSS en Durango, ocurrido entre el 15 y el 19 de septiembre de 2024, por el que el director general del instituto, Zoé Robledo, ofreció disculpas a los padres una semana después de los decesos. Dos casos en semanas, dos sets de disculpas públicas, cero respuestas estructurales visibles todavía. La institución tiene trabajo que hacer más allá de los videos en redes.
