El debate sobre los revendedores de roscas de Reyes está más vivo que nunca. Mientras algunos los ven como emprendedores dignos de admiración, otros claman por un “pacto ciudadano” para no comprarles, argumentando que este tipo de prácticas afectan al consumidor final. Pero ¿quién tiene la razón? Para entender este fenómeno, comparemos dos casos virales que nos enseñan cómo las estrategias de venta pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
OLV. Se.puso duro el tema de las roscas de COSTCO.
pic.twitter.com/3n7LrrkyQD— 🇲🇽 México Mágico ✨ (@EnMexicoMagico) January 4, 2025
Ximena Figueroa: La revendedora de roscas del año
A principios de 2025, Ximena Figueroa se convirtió en un fenómeno en redes sociales al comprar 970 roscas de Reyes en Costco y venderlas con un margen de ganancia. ¿El resultado? ¡Éxito total! Cada rosca, adquirida por 379 pesos, fue vendida a 549 pesos en una zona donde no hay acceso a Costco y la demanda es alta.
@carloschaviratv¿Cuánto ganaría por revender 800 roscas? #roscas #rosca #roscadereyes
La clave de su triunfo fue su estrategia: identificó un mercado desatendido, fijó un precio competitivo y organizó una logística eficiente que le permitió vender todas las roscas rápidamente. En redes, recibió elogios por su “visión empresarial” y su capacidad para aprovechar una oportunidad de negocio sin perder la simpatía del público.
Pues Costco debe estar feliz de que los revendedores se avoracen con las roscas.
Mejor que se les pudran a los revendedores, que a ellos.
Ésta doña que compró 800 roscas deberá recuperar sus 300 mil pesos en 5 días, antes de que las roscas caduquen😂pic.twitter.com/KbOjeYL8EX
— 𖤐El Zombie II𖤐𝕏 (@DimeFred2) January 4, 2025
El revendedor de 2024: una broma que terminó en tragedia (para él)
Un año antes, en 2024, otro revendedor intentó lo mismo, pero con un enfoque completamente distinto. Compró una gran cantidad de roscas de Reyes y, en lugar de planificar, se burló de su propia “hazaña” en TikTok al presumir que había acaparado el producto. Su estrategia no funcionó: la demanda no fue la esperada, y al final, quedó con un exceso de inventario que tuvo que rematar en redes sociales.
@jesusamiestilo estoy preocupado por que no e vendido #costco #Mexicali #viral #roscadecostco #revendedores #roscadereyes @jesus a mi estilo @jesus a mi estilo @jesus a mi estilo ♬ sonido original – jesus a mi estilo
El público no tuvo piedad. Fue objeto de burlas y críticas, convirtiéndose en un ejemplo de lo que no se debe hacer al intentar revender productos populares. Su error principal fue subestimar a los consumidores, quienes optaron por no comprarle, ya sea por el precio, el rechazo al acaparamiento o simplemente por falta de interés.
¿Negocio legítimo o abuso del sistema?
La reventa de roscas de Reyes no está prohibida, pero genera emociones encontradas. Por un lado, casos como el de Ximena demuestran que, con una estrategia adecuada, la reventa puede ser un negocio rentable y hasta admirado. Por otro, el revendedor de 2024 ilustra cómo la falta de planificación puede llevar al fracaso y al rechazo público.

Este año, el tema ha sido especialmente polémico. En internet, hay movimientos para boicotear a los revendedores bajo el argumento de que fomentan precios inflados y acaparamiento, perjudicando a los consumidores que buscan productos a precios accesibles. Sin embargo, también hay quienes defienden estas prácticas como una forma legítima de emprendimiento.
Si es bueno o malo comprarle roscas a los revendedores depende de la perspectiva desde la que lo analices. Con los casos que compartiste, se pueden sacar conclusiones interesantes:
Cuando puede ser bueno comprarles
- Aprovechan un mercado desatendido: En el caso de Ximena Figueroa, ella identificó una necesidad genuina. Vendió en un lugar donde no había Costco, lo que dio acceso a las personas a un producto que no habrían podido conseguir fácilmente. Además, su margen de ganancia fue razonable, lo que evitó que los clientes sintieran que estaban siendo explotados. En estos casos, el revendedor ofrece un servicio al facilitar un producto en un lugar o momento donde no hay disponibilidad.
- Es una forma de emprendimiento: Si el revendedor aplica una estrategia transparente, con precios justos y un enfoque en satisfacer una necesidad, esta práctica puede ser vista como una forma legítima de negocio. Ximena planificó su venta y demostró que es posible hacer esto de manera ética y rentable.
Cuando puede ser malo comprarles
- Promueven el acaparamiento: El caso del revendedor de 2024 muestra el lado negativo. Comprar grandes cantidades de roscas sin considerar la demanda puede dejar a otras personas sin acceso al producto. Además, cuando la intención detrás del negocio no es genuina, sino simplemente aprovecharse del consumidor, esto puede generar rechazo.
- Aumentan artificialmente los precios: Aunque no siempre es el caso, algunos revendedores pueden inflar los precios de manera desproporcionada, perjudicando al consumidor final y creando un ambiente de especulación que afecta la percepción del producto y de quienes lo revenden.

El veredicto: no todo revendedor es igual
Comprar o no a los revendedores depende de cómo operen y de si sus acciones benefician o perjudican al consumidor. Si se trata de alguien que ofrece un servicio útil, en un mercado desatendido y con precios razonables, puede ser una forma válida de apoyar un negocio local o un emprendimiento.
Por el contrario, si el revendedor basa su estrategia en acaparar y especular, perjudicando la accesibilidad de los productos, la mejor forma de combatir esta práctica es no comprarles. Al final, como consumidor, tienes el poder de decidir qué tipo de comportamiento apoyar con tu dinero.
Nada Qué Ver, la guía con todo lo que deberías estar viendo en streaming
