Mientras las redadas del ICE se intensifican y comunidades migrantes viven con miedo de ser detenidas y separadas de sus familias, algunas de las figuras más poderosas de Hollywood han decidido hablar… pero no las latinas. En medio del caos, ha sido Kim Kardashian, y no Shakira ni Eugenio Derbez, quien ha tomado postura pública. La pregunta inevitable es: ¿por qué el silencio viene justo de quienes más deberían levantar la voz?
¿Qué está pasando con los migrantes y el ICE?
Las nuevas acciones del ICE, impulsadas por la administración de Donald Trump, han generado miedo e indignación en ciudades como Los Ángeles, donde una gran parte de la población es de origen latino. En redes sociales, activistas han compartido videos de operativos masivos y denuncias de personas detenidas sin previo aviso, muchas de ellas con años o décadas viviendo en Estados Unidos.
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Kim Kardashian fue una de las primeras en reaccionar, condenando la crueldad con la que se están llevando a cabo estas acciones. “Cuando presenciamos cómo personas inocentes y trabajadoras son arrancadas de sus familias, debemos hacer lo correcto”, escribió. La apoyaron otras figuras como Katy Perry y Demi Lovato, que usaron sus plataformas para visibilizar la situación. Pero las voces que más esperábamos, las de artistas con raíces latinas, brillaron por su ausencia.

¿Dónde están nuestras figuras latinas más visibles?
Jennifer Lopez, Shakira, Eugenio Derbez, Sofía Vergara… todos nombres con millones de seguidores, con una historia migrante detrás o una conexión clara con la comunidad latina en Estados Unidos. Sin embargo, ninguno ha emitido una declaración pública hasta ahora sobre lo que está ocurriendo con las detenciones del ICE.
Esto no es nuevo. Durante las deportaciones masivas que marcaron el reinicio del mandato de Trump, también hubo un silencio incómodo de estas mismas celebridades. A pesar de tener los recursos, la visibilidad y el respaldo mediático para posicionarse, muchos prefirieron no hacerlo. Y esta vez, la historia se repite.
¿Miedo, indiferencia… o estrategia?
Algunos usuarios en redes sociales han intentado justificar el silencio. Argumentan que quizá no quieren politizar su imagen o que podrían enfrentar represalias. Otros sugieren que podría haber temor a una deportación en caso de no tener ciudadanía. Pero la realidad es que, en su mayoría, estas celebridades ya cuentan con la nacionalidad estadounidense y un estatus legal consolidado. No hay una amenaza real que les impida hablar.

Entonces, ¿por qué no lo hacen? ¿Por cálculo de marca? ¿Por comodidad? ¿Porque no se sienten parte de esa lucha? Las respuestas no están claras, pero lo que sí es evidente es el vacío que dejan.
¿Tenemos derecho a exigirles una postura pública?
En redes sociales, callar suele percibirse como estar en contra (o en este caso, a favor de las detenciones masivas). Da igual si estás procesando la situación, si no tienes todos los datos o si simplemente no sabes cómo expresarlo: si no posteas rápido y con claridad, te conviertes en cómplice pasivo ante los ojos del público.
Pero, ¿es justo medir a todos con esa vara? ¿De verdad tiene que hablar quien no sabe cómo hacerlo? ¿O corremos el riesgo de exigir pronunciamientos que terminan siendo más una fachada que un gesto genuino?
No todos los artistas son activistas, ni tienen por qué serlo. Tener millones de seguidores no necesariamente significa tener la preparación emocional o política para responder a una crisis humanitaria. Y aunque su silencio duela, también hay que considerar que algunas personas prefieren no hablar por respeto o por miedo a decir algo mal.
Claro que una postura clara ayuda. Claro que su influencia podría hacer una diferencia. Pero también es cierto que hacer por cumplir no sirve de nada. Si la única razón para pronunciarse es evitar críticas, entonces lo que se vuelve norma no es la empatía, sino la corrección política disfrazada de compromiso.
Eso no quita que el silencio de quienes sí tienen herramientas, privilegios y poder sea frustrante, especialmente cuando se trata de una problemática que atraviesa directamente a la comunidad que los hizo famosos. No se trata de esperar perfección, sino de reconocer la responsabilidad que viene con tener voz. Y por ahora, varias de las voces que más podrían resonar… no se están escuchando.
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