Como una evidencia de la verdadera naturaleza de la piedra, material pesado y grueso marcado por el clima, el viento y la corrosión, Naturaleza Humana, del artista suizo Ugo Rondinone, expone, en el Museo Diego Rivera-Anahuacalli, dos monumentales esculturas que remiten a formas arcaicas y duraderas: la figura humana representada como una composición simple pero imponente.

Las dos esculturas, de más de seis metros de altura y 10 toneladas de peso, formadas por trozos cúbicos y rectangulares de granito, forman parte de la exposición Naturaleza Humana, que abre hoy al público.
Las piezas, que remiten al arte primitivo, en especial al Stonehenge, marcan la entrada a esta exhibición que se enriquece con otras 14 esculturas similares, pero de menor escala, distribuidas en diversos espacios del museo. En la explanada del museo las esculturas conviven con los muros de piedra volcánica del recinto y su colección prehispánica, lo que las convierte en una forma de diálogo entre el arte antiguo y el contemporáneo.

Rondinone, artista que representó a Suiza en la Bienal de Venecia durante su edición 2007, dijo que sus esculturas pretenden mantener el estado natural de la piedra, sin mayor manipulación. En sus piezas, las características de la roca se mantienen tal y como estaban desde el momento en que fueron extraídas de la cantera. Los únicos cortes fueron los horizontales, lo que le permitió asentar una sobre otra.
La exposición, que podrá visitarse hasta el 18 de mayo, se inaugura hoy a las 17:00 horas en el Museo Diego Rivera-Anahuacalli, ubicado en Museo 150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán.

