
Por: @guerrerochipres
Si algo no puede faltar tras un evento relevante, sea electoral o no, son los memes. En México, lo vivimos con las elecciones del 6 de junio. Hubo de todo, desde un llamado inmenso a ir a votar, una lluvia de fotografías de personas emocionadas por ejercer este derecho, hasta la difusión de debates y crítica social.
Pero sucede en todo el mundo; no hay presidente, mandatario o suceso que se haya escapado del ingenio de los internautas o de escrutinio público en la web.
Eso revela dos cosas, que la creatividad de las y los usuarios es infinita y que hay un verdadero interés por la política nacional e internacional.
Ahora, es necesario que pasemos del humor, de subir la selfie, de unirnos al hashtag a usar las plataformas digitales para generar un verdadero cambio social.
Gracias a las redes se han hecho visibles conflictos que suceden en toda Latinoamérica, como las protestas sociales en Colombia. Esto debido a que las personas publicaron videos, performances, y fotografías de los abusos policiales en distintos barrios. Las autoridades tuvieron también que responder con comunicados y anuncios. Con la tecnología, no hay manera de que las voces de las personas violentadas, sus familias o testigos sean acalladas.
Sin embargo, es fundamental que frente a la viralización también haya autocontrol. El calor y el enojo social se amplifican en internet. No se vale, bajo ningún pretexto, descalificar o insultar a una persona en un post o un tuit, solo porque su opinión es distinta a la nuestra. Aunque estemos en el ciberespacio no dejamos de ser ciudadanas y ciudadanos y eso implica que respetemos las ideas de los demás.
En Ecuador la reconocida agencia Tecnologic Site hizo un llamado a tener una comunicación responsable, sobre todo en cuanto a temas sociales y políticos. En el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia hacemos también ese llamado: seamos conscientes y construyamos ciudadanía en el espacio físico y en Internet.
Las grandes empresas de redes sociales ya han tomado medidas, especialmente Facebook e Instagram, que han restringido la propaganda y han reforzado sus normas comunitarias para verificar que una información sobre un tema social sea verídica, sin que eso afecte a que haya una difusión.
Los memes están muy padres. Ejercer nuestra libertad de expresión y publicar la foto cuando votamos también. Pero nuestra labor como usuarios, como creadores de contenido va más allá.
Evitemos dividir, unámonos. Pensemos antes de publicar, revisemos antes de compartir, colaboremos, creemos vínculos y organicémonos realmente si queremos generar un cambio social. Sólo así construiremos comunidad también desde el espacio digital.
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*Las columnas de opinión de Cultura Colectiva reflejan sólo el punto de vista del autor.

