Estefanía Heit era una periodista que trabajaba como redactora y conductora suplente en el canal 4 en Buenos Aires, Argentina. Ella junto a su esposo, Jesús Olivera, quien se desempeñaba como pastor religioso y consultor, parecía tener una vida tranquila, común, cotidiano hasta feliz según sus amigos cercanos. ¿Cómo una historia de amor se convirtió en una de secuestro y abusos sexuales?
Esta escalofriante realidad fue escrita con la tinta de un psicópata que sedujo a su mujer hasta llevarla a las últimas instancias. La familia Olivera Heit no tenía hijos, eran recién casados en una eterna etapa de luna de miel, vivían en la ciudad de Coronel Suárez ubicada al centro-sur de la provincia de Buenos Aires, la zona es reconocida por sus artesanos que producen la más fina plata del país, por los establecimientos rurales con paisajes hermosos y sus exclusivos torneos de polo. Los vecinos jamás pensaron que saludaban diariamente a dos potenciales homicidas.
En 2012 esa familia fue expuesta a la luz de los medios tras el escape de Sonia Molina, una mujer que estafaron y que estuvo presa durante tres meses en su hogar. Ella apenas pesaba 20 kilos por el calvario que le hicieron vivir al interior de la morada. El secuestro de Molina inició el 9 de agosto de ese año y terminó cuando escapó el 12 de noviembre del 2012 de la vivienda ubicada en la calle Grand Bourg 1823 en Coronel Suárez.
Durante esos tres meses, los tratos fueron los más asquerosos. Fue violada múltiples ocasiones bajo consentimiento de la periodista, la torturaron a tal grado de deshidratarla y la obligaron a comer excremento de los perros cuando se quejaba del dolor producido por su falta de alimento.
El caso paralizó a la capital, que preguntaba cómo la locura tocó las fibras más cuerdas de personas que parecían amables y comprometidas con la comunidad. El pasado 26 de mayo del 2014, Jesús y Estefanía, fueron condenados a 18 y 13 años de prisión, respectivamente, por los delitos de mantener cautiva a una mujer, por lesionar gravemente y estafar a Sonia Molina. Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Bahía Blanca dio la sentencia al observar un video que reveló el escalofriante periodo de cautiverio de la víctima de 35 años.
Los jueces indicaron que “fue abusada sexualmente, lesionada y estafada”. Molina, durante la sesión que se llevó acabo en la sala del quinto piso de los tribunales en la calle Estomba 34 en la ciudad de Bahía Blanca al sur de la provincia de Buenos Aires, dijo “se hizo justicia. He dicho la verdad y si bien esperaba muchos años más de condena, igualmente estoy conforme”.
Los investigadores argentinos determinaron que el esposo, Olivera era un falso pastor, pues prometió a la víctima que a cambio de todos sus bienes materiales la incorporaría a su organización religiosa, pero el intercambio terminó en privación de la libertad. El video que vieron los jueces fue grabado por la propia periodista, en éste se podía observar cuando la pareja golpeaba a la víctima en repetidas ocasiones.
Molina no podía ni hablar por su deshidratación, sólo balbuceaba, no la dejaban sentarse y hasta se orinaba encima por permanecer amarrada todo el tiempo. Cuando ella pudo escapar, su estado era muy grave, los propios doctores lucharon para mantenerla con vida. Se encontraba al borde de la muerte.
Los cercanos a Estefanía y Jesús no podían creer lo que miraban en los informativos. Claudio, un compañero de la periodista dijo al medio Todo Noticias Argentina que ella era una persona sensible y solidaria, el tiempo que trabajaron juntos nunca notó alguna actitud rara e incluso tenía un excelente trato entre colegas.
Por su parte, Lucía Rodríguez, periodista que trabajó muy de cerca con Heit la describió como persona emprendedora, apoyaba proyectos para organizaciones, pero que no tuvo la oportunidad de conocer a su marido, de hecho, jamás se lo presentó.
Por su parte, Héctor Navarro, presidente de la Red de Apoyo para las Víctimas de Sectas (RAVICS) dijo a la agencia de noticias Télam que Heit era el “prototipo de víctima captada por un psicópata que se vuelve victimaria”. Navarro explicó que Olivera era líder del Centro Cristiano Amar es Combatir, una secta que tenía todas las características de ser destructiva.
En este sentido, el hombre tenía problemas mentales y sedujo tanto a su mujer como a la víctima para que se unieran a su secta, los beneficios serían buenos si le daban dinero y pertenencias. Navarro indicó que los psicópatas tiene una inteligencia mucho mayor del promedio, no aceptan que alguien más tenga el poder y tiene un discurso controlador.
Sonia Molina dio una entrevista al Canal 13 en el programa Telenoche en diciembre del 2012, donde habló de los horrores que sufrió durante su secuestro. Mencionó que tanto la periodista como el falso pastor tenían la culpa. Explicó que regresó a esa casa para reclamar el dinero que le pidió Olivera para unirse a su secta pero la respuesta fue violenta. Al principio comía lo mismo que la pareja, después sobras, pero poco a poco los platillos fueron cada día horribles, desde comida de perro, fideos crudos hasta llegar al excremento de perro o papel con excremento. “Lo único que quería era que yo dejara de existir”, dijo a la televisora.
Este caso revivió el pasado 5 de junio del presente año. Estafenía Heit solicitó al juez que sea revisado su caso para darle prisión domiciliaria debido a que tiene seis meses de embarazada. La pareja puede verse tres veces a la semana desde las 8 horas hasta las 16 horas en el penal 19, conocida como la cárcel de Saavedra. Su abogado, Nahuel Tejada, aseguró que la mujer tiene ese derecho constitucional al estar embarazada para que no de a luz en la privación de su libertad.
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