Un sitio apartado de la sociedad, donde la seguridad de los adictos a la heroína está garantizada. Lugares de clandestinidad donde los usuarios de esa y otras drogas pasan desapercibidos, además de ser vigilados por trabajadores sociales, quienes los cuidan de no ingerir cantidades que que los arrastren hasta una sobredosis mortal.
Un informe publicado este martes por la revista médica estadounidense American Journal of Preventive Medicine, reveló el trabajo de dos investigadores, Alex Kral y Peter Davidson, quienes evaluaron ese lugar seguro de inyecciones de droga en el subsuelo que abrió sus puertas en 2014.
La única condición que pusieron los investigadores para publicar su trabajo fue no revelar la ubicación del sitio, que no hubiera sanciones y que mantuviera permisos legales para operar con el consentimiento gubernamental.

*Foto: Taringa
Ek principal descubrimiento es que desde que opera este sitio para drogadictos, ninguno ha muerto. Sólo se tiene constancia de dos casos de sobredosis que pudieron ser controladas a tiempo, el personal operativo cuenta con la medicación y el equipo adecuado para tratar el exceso de sustancias en el cuerpo.
Muchos defensores de los derechos de los adictos, con el apoyo de unos pocos políticos, creen que este proyecto es adecuado para reducir las tasas de muertos por sobredosis. Antes de que abriera ese lugar, unos 52 mil estadounidenses murieron a causa de su adicción a analgésicos de heroína, el problema más grave en materia de salud pública de la actualidad.
En los estados de Nueva York, y California; y en ciudades como Seattle, San Francisco, y Manhattan; se está apoyando legislativamente para establecer estos sitios seguros de inyección y controlar el problema de salud pública en su jurisdicción. “Estas medidas demuestran a la gente que es posible reducir los índices de mortalidad”, dijo la abogada de la Drug Policy Alliance, Lindsay LaSalle, quien ayudó a redactar las propuestas legislativas para el refugio seguro en seis estados de la unión americana.
Estados Unidos, progresivamente está copiando el modelo de ‘sitios seguros’ que se han legalizado en países como Australia, Canadá, Francia, Alemania, Luxemburgo, Dinamarca, Holanda, Noruega y Suiza. Sus programas incluyen agujas y jeringas limpias y gratuitas para evitar la propagación de enfermedades infecciosas como el VIH o la hepatitis C, también incluye orientación a los usuarios de la heroína para controlar su vicio en centros especializados contra adicciones.

*Foto: Sputnik News
Según los expertos, se necesitan nuevos ángulos para poder atajar los problemas de adicciones y salud pública con respecto a los opiáceos, siendo los refugios seguros un comienzo positivo. Por otro lado, los que se oponen al proyecto afirman que estos lugares sólo fomentarán más el uso de narcóticos dañinos a los adictos y personas no adictas, pues no consideran que si ingieren estas sustancias en lugares seguros, no morirán ni sufrirán de sobredosis.
El refugio subterráneo expuesto en la revista médica está abierto los siete días de la semana, con un horario de cuatro a seis horas. El espacio consta de dos habitaciones: una sala de inyección que tiene sillones, espejos y taburetes; mientras que la otra habitación cuenta con equipo médico y de primeros auxilios especializado en sobredosis de heroína. Está prohibido fumar e ingerir bebidas alcohólicas.
El uso del espacio es por invitación, la mayoría de los usuarios son hombres blancos vagabundos. Fue utilizado unas 2 mil 500 veces durante dos años por más de 100 personas, aunque las estadísticas de los usuarios puede variar ya que la encuestas del refugio son anónimas y secretas. Hasta ahora nadie ha muerto.
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