La entrada de la época decembrina para muchos implica una carrera contra tiempo de terminar el trabajo pendiente antes de que lleguen la Navidad, el Año Nuevo y los preciados días de vacaciones; para otros un malabar entre las nuevas obligaciones y los múltiples festejos como las posadas, las cenas de trabajo y otras reuniones “antes de que se acabe el año”.
Frente a todo esto, algo es clave en la recta final del año (y comienzos del siguiente), el cansancio afecta a todos y de una forma casi inexplicable… y no, no es tanto festejo, es una cuestión ligada a nuestra fisionomía y nuestro cerebro.
A esta ocurrencia tiene varios nombres, algunos la conocen como cansancio de invierno, astenia invernal, o bien como desorden afectivo estacional, pero…
¿Qué es exactamente el cansancio de invierno?
A veces también asociado con la astenia invernal, se trata de una de las formas de explicar los diversos fenómenos que ocurren en el cuerpo y la psique de las personas durante el invierno. Se cree que los días más cortos y la escasa luz solar provocan que las personas se sientan más cansadas. Por lo general, la sintomatología es similar al del desorden afectivo estacional, pero a diferencia de dicho grado clínico, el cansancio invernal rara vez es señal de algo más serio, sin embargo, cuando se trata del desorden afectivo estacional es necesaria la consulta con un médico.
¿Qué es el desorden afectivo estacional?
El SAD, por sus siglas en inglés, es una condición médica asociada con la depresión, misma que suele ser más severa en ciertas estaciones del año, siendo el invierno el más duro para aquellos que lo sufren, aunque de acuerdo con NHS, el desorden afectivo estacional también puede ocurrir a la inversa, es decir, que la temporada invernal tienen un mejor estado de ánimo mientras que en el verano la depresión aumenta.

¿Cuáles son sus síntomas?
Algunos de los síntomas más importantes tanto del cansancio de invierno como el desorden afectivo estacional son:
Qué produce el cansancio de invierno o el SAD
Detrás del cansancio inexplicable y la tristeza o depresión se encuentran nuestras hormonas. El principal sospechoso de estas ocurrencias es la falta de luz solar durante la temporada invernal, dado que ante la falta de luz la producción de melatonina disminuye.

La melatonina es la hormona responsable del sueño y la que ayuda a que conciliemos el sueño. Por ejemplo, cuando oscurece, la producción de la melatonina incrementa y conforme hay más luz solar disminuye, sin embargo, cuando se sufre de SAD, la producción de melatonina es mayor de lo normal lo cual provoca el cansancio y el letargo constante.
Por otro lado, existen otras hormonas involucradas, como la serotonina, misma que en los meses invernales disminuye afectando al estado de ánimo de las personas, así como su apetito.
Cómo evitar el SAD o el cansancio:
Algunas de las recomendaciones más usuales para luchar contra los efectos del invierno invariablemente son salir más y hacer actividades al aire libre, en otras palabras es recomendable aprovechar al máximo la luz solar aunque sea abriendo un par de cortinas en casa.
Asimismo, el ejercicio y una dieta balanceada y alta en vitaminas es recomendable para la temporada invernal, que pueden contribuir a sentir menos cansancio y tener más energía incluso después del atardecer.

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