Durante muchos años hemos recibido reveladores puntos de vista que cambian la manera en que percibimos el futuro y las posibilidades del mismo. Es difícil pensar en la vida tal cual la conocemos sin la insaciable hambre de innovación de personajes como Steve Jobs, o las invenciones de Thomas Alva Edison. Pero de todos los genios que han existido, ninguno ha abordado la colonización de nuevos planetas con la rigidez y seriedad que lo hace Elon Musk.
El creador de PayPal y Tesla Motors está desafiando a la NASA y a los gobiernos más poderosos del mundo con los logros que ha tenido Space X: una empresa fundada en 2002, con la que ha logrado poner en órbita naves espaciales y tenerlas de regreso en tierra con menores recursos, con soluciones eficientes y planes más ambiciosos en tiempo y alcance que cualquier otro proyecto espacial del que se haya tenido conocimiento.

Si nunca has escuchado hablar de Elon Musk, resumiremos su biografía: sudafricano, 45 años de edad, millonario pero, sobre todo, visionario, cuya racionalidad permite que sea consciente de la factibilidad económica y científica de los proyectos en los que trabaja, los cuales bien podrían tener tintes de ciencia ficción.
La colonización de Marte es un tema que ha tomado con mucha seriedad y con el paso de los años ha llegado a mostrar al mundo que este proyecto no sólo es viable, sino que tiene que llevarse a cabo por el bien de la humanidad. Esta perspectiva es lo que podría sorprendernos de Elon, ya que su personalidad basada en la lógica y objetividad, acompañada de su evidente falta de habilidades sociales, podría hacerte pensar que estás presenciando el trabajo de una computadora humana, pero su compromiso con la perpetuidad de la especie humana, su desarrollo, el cuidado del planeta y su afanoso esfuerzo por mejorar la calidad de vida de la gente, nos muestra lo antropocéntrico que es su razonamiento.
Hablar de Elon Musk es hablar del futuro, pero no hablamos de él como personaje de la Historia, sino de la colonización de la humanidad a Marte, que se convierte en una realidad. Tal es el impacto de sus proyectos que incluso se han tenido serias conversaciones entre expertos de cuál sería el mejor sistema político para ejercer en dicho planeta, apuntando que la democracia no representativa sería la primer forma de gobierno en el planeta rojo cuando los humanos llegaran.

“Marte es un planeta que representa un reto superior. Pero podríamos hacer que funcione”, ha declarado Musk con seguridad.
Se espera que a finales del año en curso SpaceX revele una nave capaz de transportar a, máximo, 100 personas al planeta rojo. Éste es el planeta más cercano a la Tierra con las características para poder ser habitado; nuevos descubrimientos indican que ambos fueron “gemelos” durante un billón de años.
La importancia de llegar a Marte recae en que, si en algún momento la Tierra colapsa, por problemas económicos, políticos o ambientales, será en el planeta rojo donde tendremos una copia de todos los avances tecnológicos y de civilización que se han logrado a lo largo de la Historia. La cuestión es sencilla: si cada uno de nosotros crea una copia de sus archivos digitales, resulta casi obligado hacer lo mismo con la civilización humana que habita la Tierra desde hace millones de años, y esta es la razón fundamental.
Hay muchos que creen que la persona que está logrando que la gente cambié sus autos convencionales por eléctricos, que fundó una compañía multimillonaria a los 22 años de edad y que ha puesto cohetes en órbita y los ha recibido nuevamente en la Tierra, es la persona indicada para liderar este proyecto “imposible”. Probablemente tendríamos que detenernos a escuchar un poco más lo que este científico tiene que decir, pues tal vez el futuro de la humanidad esté pendiendo de su genio.
Te invitamos a conocer más sobre él, llamado el Tony Stark de la vida real que está cambiando el mundo, además de la teoría que afirma que vivimos en un videojuego, propuesta por este hombre cuya genialidad ha dejado a muchos sin comentarios.

