A mediados de la década de los 50 el lobo mexicano había desaparecido por completo de la vida silvestre, esto como resultado en la reducción de su alimento y de la caza del animal, sin embargo, desde 1970 se comenzó un proyecto que involucró a Estados Unidos para asegurar que la especie no se extinguiera. Si bien en la actualidad el número de lobos mexicanos aún es bajo, en 2014 se logró el primer nacimiento de un lobo en estado salvaje, lo cual significó una vuelta de hoja en cuanto al peligro de este animal.

La población actual del lobo mexicano ronda aproximadamente los 20 ejemplares en estado salvaje en México, mientras que en cautiverio, en específico en los zoológicos de la Ciudad de México, han habido hasta 41 camadas nacidas, de acuerdo con los datos de Capital México.

Es por ello que nacimientos como el que ocurrió este mes en el Zoológico de Chapultepec, en la Ciudad de México, cobra gran importancia, ya que a pesar de encontrarse en cautiverio, dichos ejemplares contribuyen a que el número de la especie suba y existan más esfuerzos de reintroducción de la especie a su entorno natural.


Durante su nacimiento, los lobos mexicanos suelen ser una especie que peligra dado que como se explica en National Geographic, estos nacen ciegos y sordos, por lo que puede tomar días para que éstos salgan de su madriguera y comiencen a explorar su alrededor como lo ha hecho esta camada de 6 lobos en Chapultepec.

Según el reporte de la Secretaría del Medio Ambiente, los 6 cachorros son hijos de Seje, una hembra de 7 años y de Rhi, un macho de 5. Los pequeños lobos aún siguen en periodo de lactancia y sus salidas de la madriguera son escasas, lo cual hace de estas fotos que la Secretaría compartió aún más especiales.

Fotos de la Secretaría del Medio Ambiente.
En portada: cachorro y lobo gris mexicano del Museo del Desieto en Coahuila.
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