El Premio Nobel se otorga a personas e instituciones de todo el mundo por sus contribuciones en distintas disciplinas. Y, a lo largo de la historia de este galardón, han sido tres personas de nacionalidad mexicana las que lo han recibido. En 1982, 1990 y 1995, tres mexicanos ganaron los premios Nobel de Paz, Literatura y Química.
Alfonso García Robles
José Alfonso Eufemio Nicolás de Jesús García Robles, nacido en Zamora, Michoacán, fue un diplomático mexicano que fue acreedor del premio Nobel de la Paz en 1982. García Robles lo recibió junto con la diplomática Alva Myrdal Relmer de Suecia por la firma del Tratado de Tlatelolco para la no proliferación de armas nucleares, además de su participación en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para promover el desarme de los países que se unieron en 1978 y 1982.

Octavio Paz
El escritor y poeta esposo de la escritora, periodista y guionista mexicana Elena Garro recibió el Premio Nobel de Literatura el 10 de diciembre de 1990 en Estocolmo, Suecia. Él fue el autor, entre decenas de poemas y ensayos, de el estudio sobre la identidad mexicana ‘El laberinto de la Soledad’ de 1950, que miles de mexicanas y mexicanos hemos leído en algún momento de nuestra educación básica. Fue embajador de México en la India, uno de los más grandes poetas hispanos del siglo XX y el segundo mexicano en la historia del Premio Nobel en recibir dicho reconocimiento.

Mario Molina
En diciembre de 1995, José Mario Molina Pasquel y Henríquez recibió el premio Nobel de Química junto con el investigador estadounidense Frank Sherwood Rowland y el químico holandés Paul Crutzen. Sus estudios sobre la química atmosférica, la capa de ozono y los efectos de los gases industriales en ella llevaron a la creación de un tratado, el Protocolo de Montreal de las Naciones Unidas.

