Algunas especies del reino animal tienen la capacidad de reproducirse entre varios ejemplares del mismo sexo ante la falta de algún macho o hembra, lo cual asegura la supervivencia de la especie.
Sin embargo, los humanos y los mamíferos en general no contamos con las estructuras celulares y los genes necesarios para que dos personas (o mamíferos) del mismo sexo puedan reproducirse con éxito… aunque algunos científicos han comenzado a investigar cómo cambiarlo.

El planteamiento y fin último de la investigación es lograr que parejas de la comunidad LGBT+, mujeres mayores con problemas de fertilidad y hasta parejas heterosexuales que tienen problemas para concebir sean capaces de hacerlo mediante la reprogramación celular.
En 2006, Shinya Yamanaka fue capaz de provocar que las células de un adulto pudieran ser reprogramadas y convertirlas en cualquier tejido… aunque la técnica no era infalible. Esta aplicación podría, por ejemplo, hacer que una célula de la piel sea reprogramada para crear formar algunas de las células reproductoras ya sean femeninas o masculinas.

Este tipo de avance tecnológico se ha probado en ratones con cierto éxito. Por ejemplo, Katsuhiko Hayashi lideró una investigación en 2016 que utilizando unas células madre logró producir óvulos de ratón. El éxito del experimento tuvo un poco porcentaje de éxito ya que no todos los óvulos —que los fecundaron in vitro e introdujeron a una hembra ratón— produjeron crías fértiles que eventualmente pudieron tener sus propias crías.
De acuerdo con El País, dos años después un grupo de China logró que de 210 embriones se formaran 29 crías viables después de manipular y reproramar los genes de las células.
«Anna Veiga, directora del Banco de Líneas Celulares del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona, recuerda que, aunque en ratones se han producido tanto óvulos como espermatozoides que son fecundables y fecundan y dan lugar a ratones sin problemas, en humanos es necesaria mucha cautela». El País.
Como muchos otros experimentos, las pruebas clínicas o la experimentación per se en humanos resulta mucho más complicada y controversial, puesto que cuando se trata de ratones es relativamente sencillo y requiere menor tiempo hacer este tipo de experimentos reproductivos y medir qué le ocurre a la descendencia de los ejemplares que nacieron como resultado de la reprogramación celular.
De momento será cuestión de tiempo antes de que esta técnica se perfeccione en los ensayos con otras especies antes de poder probarse efectivamente con humanos y que entonces las parejas que no pueden concebir, tengan la oportunidad de hacerlo con la ayuda de la ciencia.
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