En la Universidad de Rijeka, en Croacia, existe un curso optativo promovido por el profesor Bercic Boran sobre la filosofía y cuestionamientos éticos acerca de la popular serie de ciencia ficción Star Trek. Desde que Boran presentó el proyecto a las autoridades de la universidad, nadie pudo negarse a que se impartiera al darse cuenta de las implicaciones filosóficas que la serie tiene en su esencia.
La lectura de cabecera para este curso es el libro Star Trek and Philosophy: The Wrath of Kant (Popular Culture and Philosophy), publicado en 2009 por Kevin S. Decker y Jason T. Eberl. De hecho, no sólo se ha impartido en suelo europeo. Desde 2009, la Universidad de Georgetown ha incluido este curso dentro de su tira de materias optativas.

Temas como la xenofobia, el intercambio cultural, el viaje al espacio exterior como metáfora de la reflexión sobre el universo interno de cada uno de nosotros han demostrado que Star Trek y las historias de ciencia ficción en general proveen al imaginario y el pensamiento humano de algo más que simples fantasías para adentrarse en meditaciones profundas acerca del alma y el sentido de la existencia. Repasaremos los secretos filosóficos y científicos que se adentran en historias como Star Wars para que tu fascinación por la ficción y el pensamiento se expandan hacia tu galaxia interna…
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Star Wars

La saga creada por George Lucas en una galaxia muy, muy lejana posee distintos argumentos filosóficos detrás de ella que resulta complicado enumerarlos o condensarlos en tan pocas líneas. Uno de ellos, el que sirve como base para los argumentos principales, es la lucha del bien o la luz contra el mal o la sombra que habita en nosotros. Ahí es donde surge la gran tragedia del personaje mítico de la saga que ejemplifica claramente el conflicto antes mencionado: Anakin Skywalker o Darth Vader, un ser de luz que encuentra su condena al no poder controlar el gran odio que lo embarga y que termina llevándolo a su perdición absoluta, al punto de quedar reducido a un ser sobrenatural con muy poco de la humanidad que alguna vez fue suya.

La estirpe de los Jedi, caballeros dedicados a instaurar el orden y la paz en la galaxia, es otro de los rubros imprescindibles cuando se habla de corrientes filosóficas en Star Wars. Para ellos, el Universo externo e interno están regidos por la Fuerza, la energía vital de la vida. Uno de los Jedi más poderosos de todos los tiempos, el maestro Yoda, expresa de esta manera el significado de este principio elemental: «la Fuerza es la que crea todo, crea la vida por todas partes». Para que un aspirante a Jedi llegue a serlo es vital que aprenda a desprenderse de todos los apegos emocionales y materiales; esto nos lleva de manera directa a las doctrinas del budismo: la Fuerza sería el equivalente al Dharma, cuyo significado es “ley cósmica y orden”. El Dharma dice que el desapego es la única manera de evitar el sufrimiento o la ignorancia. Los Jedi desean evitar a toda costa el lado oscuro, el lado del sufrimiento. Para los budistas, Dharma significa evitar el camino al sufrimiento representado por el Karma.

En este momento damos el salto a otra de las vertientes fundamentales de la saga: la relación entre maestro y alumno. En el budismo Mahayana los auténticos maestros son los que enseñan a sus alumnos que ellos son sus mejores maestros. En la saga que nos ocupa, maestro Jedi y Padawan (aprendiz) llevan su relación incluso a apartados no terrenales: cuando los maestros han muerto son capaces de comunicarse con sus aprendices, mostrando de esa manera que quizá las respuestas provienen del interior de los jóvenes Jedi gracias a las lecciones asimiladas.
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Star Trek

La famosa cabina de teletransportación de Star Trek es uno de los grandes misterios de toda la serie. La física cuántica plantea que para que un objeto o persona pueda teletransportarse de un sitio a otro, sus partículas originales tendrían que destruirse para crear otras nuevas que darán forma a la réplica que aparecerá del otro lado. Por lo tanto, cada vez que uno de los personajes de Star Trek se somete a un proceso de teletransportación, su última versión “muere” para crear una nueva copia de sí mismo.
Es decir, han habido varias versiones de cada uno de los personajes a lo largo de la serie. Esto incita a recordar la “paradoja de Teseo”: Plutarco se preguntaba si el barco en el que Teseo había vuelto a casa de la isla de Creta era el mismo ya que los tablones que lo formaban originalmente habían sido modificados uno por uno debido a su desgaste hasta estar por completo reconstruido. ¿Desde la primera teletransportación, los personajes originales fueron cambiando una y otra vez hasta existir decenas de diferentes versiones de sí mismos?

El Capitán Spock es uno de los grandes íconos surgidos de esta serie. Sus comportamiento enigmático y esa capacidad de controlar totalmente sus emociones siempre fascinaron a quienes lo conocieron. Jordi Sánchez-Navarro, experto en cultura pop, dice que Spock «encarna los dilemas de la adolescencia —una lucha por controlar las emociones, cierta incapacidad de actuar con normalidad en sociedad—, pero cuando es necesario se erige en héroe. El adolescente piensa: “si Spock puede ser un héroe, yo también”. Y aparte de eso también es, evidentemente, un nerd. Lo cual lo hace muy atractivo para ese mismo público, el de los nerds, que es el que ha generado el culto a Star Trek con el paso de los años». La personalidad de Leonard Nimoy, actor que encarnó al original Spock, no difería demasiado de la de este último, y lo demuestra con estas palabras escritas por él: «La vida es como un jardín. Puede haber momentos perfectos, pero no pueden preservarse, salvo en los recuerdos».
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La Torre Oscura
Stephen King

La saga de ocho libros escrita por el autor norteamericano se asienta en mundos donde la magia, la tecnología y los demonios son parte fundamental. En el imaginario de King existe un término elemental, Ka, sobre el cual se sostendrá una gran parte del argumento. El Ka es la fuerza primordial que rige el destino de los humanos y el Universo. «Ka es una rueda, el ka actúa y el mundo se mueve», dice King. La idea del ka nos remite a la filosofía del “eterno retorno” que Nietzsche mencionó por primera vez en su libro La ciencia Gaya: cada una de las decisiones, acciones y pensamientos de un ser humano están condenados a repetirse en una innumerable secuencia de vidas. El personaje central de La Torre Oscura, Roland Deschain, está obsesionado con la idea del ka y la condena a la que puede verse envuelto en caso de tomar las decisiones incorrectas.

Otro de los temas fundamentales para entender La Torre Oscura y sus múltiples mundos es la Teoría del Multiverso. En esencia, dicha teoría postula que existen universos paralelos que conviven uno con otro y que incluso tienen influencias entre sí. Estos universos pueden convivir en tiempo, espacio y dimensiones. Si estos universos son infinitos y están presentes en diferentes planos es muy posible que uno o más se replique en el que estamos en este momento.

La Torre Oscura postula que hay más mundos aparte de éste y que es posible viajar de uno a otro mediante ciertos portales que abren agujeros dimensionales. El Mundo Medio, donde se desarrolla gran parte de las historias, guarda muchas semejanzas con el nuestro: cierto tipo de tecnología, lenguaje, escenarios y situaciones parecen heredar rasgos propios de la Tierra. Esto está muy relacionado con los llamados Universos Hijos, dimensiones que serían la copia de un Universo original donde las cosas ocurren de manera semejante pero con sus propias leyes y comportamientos. En definitiva, la idea del multiverso encuentra en esta saga una importancia crucial que la hace fascinante.
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Lost

Es necesario comenzar diciendo que esta serie no tiene una estructura narrativa sencilla, sino todo lo contrario: los continuos saltos en el tiempo, la incursión de decenas de nuevos personajes, la dualidad de varios de ellos y el continuo traslado de escenarios son elementos que hacen a este serie un juego fascinante de dimensiones espaciotemporales. Un grupo de sobrevivientes de un accidente aéreo llegan a una isla aparentemente desierta en la cual surge la pregunta que arrancará la trama principal de todo el relato: ¿dónde estamos? Los acontecimientos fantásticos y siniestros que se van sucediendo hacen incluso que se cuestionen si la isla es real o no.

El filósofo Martin Heidegger afirmaba que «lo enigmático estimula nuestra capacidad de interrogarse». El misterio es el germen de esta mítica serie. Capítulo a capítulo nuevas incógnitas van surgiendo planteando la posibilidad de cuestionar la ética de los personajes y el porqué de su comportamiento. Dos de los personajes más interesantes son Jack y Locke. El primero es un hombre que basa sus decisiones en la razón pura mientras que el segundo es un ser mucho más espiritual y convencido de que todo ocurre por un propósito que le corresponde a cada quien descubrir. Aquí es donde podemos mencionar una de las teorías sobre las que la serie se asienta de manera sólida: la de la sincronicidad de Carl Jung, en la cual se establece que ninguna coincidencia se da por casualidad.

Los sobrevivientes al accidente se dan cuenta de que todo lo que ocurre con ellos y la isla tiene un propósito que se suma a una cadena de sorprendente sincronicidad. Numerología, apariciones, desapariciones, muertes, resurrecciones… todo, absolutamente todo en Lost está conectado de manera misteriosa dejando evidente que la vida y el destino son una larga cadena de sucesos que guardan un misterio que a veces se responde y la mayoría de las veces, no.
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Los debates en torno a la calidad de estas historias y sus trasfondo seguirán estando en la mesa con el paso de los años. Star Wars tiene muchos seguidores así como muchos detractores que la tachan de ser una historia poco original pero la más icónica de los últimos 100 años. ¿Por qué? El universo expandido de esta historia está repleto de relatos misteriosos y detalles sorprendentes que la hacen una historia digna de explorar desde diversos ángulos, es por ello que la creación de George Lucas tiene un lugar privilegiado en la cultura pop.

