Mientras tu lees este párrafo, lo equivalente a un camión lleno de botellas de plástico está siendo arrojado al mar, según estimaciones del World Economic Forum. A este ritmo habremos dejado 13 millones de toneladas de plástico en los océanos a final del año. Tan solo en México se producen 300 millones de toneladas de plástico anuales, de las cuales sólo se recicla el 3%.
Nuestra deuda con el planeta es cada día más grande, sin embargo, hay mexicanos que se han propuesto disminuir el impacto de nuestro paso por el mundo a través de innovaciones que están sorprendiendo al resto del mundo. A continuación, te presentamos cinco brillantes maneras de reutilizar y reciclar el plástico que sólo pudieron haber surgido en un país como el nuestro.
1. Bioplástico de nopal
La mente detrás de esta idea es la ingeniera y maestra en procesos biotecnológicos, Sandra Pascoe quien desde hace años ha desarrollado un compuesto a base de mucílago (la sustancia viscosa del nopal), glicerina y proteínas naturales muy similar a una envoltura de plástico, pero a diferencia de éste, tarda solamente tres meses en desintegrarse. Además, tu consumo de nopales estará a salvo, pues este material se procesa a partir de una especie no comestible.

2. Bicicleta ecológica
Alberto González, egresado del Tecnológico de Monterrey, creó la GC1, la primera bicicleta mexicana hecha con materiales de desecho como papel kraft, caucho, botellas de plástico y desperdicios de metal. Su increíble diseño soporta hasta 170 kilogramos y resiste 12 mil kilómetros, igual que una bicicleta tradicional. Actualmente, Alberto está en negociaciones para comercializar este modelo que podría costar alrededor de $4 mil 300 pesos, nada mal para un transporte que reduce tu huella de carbono y reutiliza desperdicios, ¿no?
Fotografía: Noticias Tecnológico de Monterrey
3. Contenedores Luken
A partir de la filosofía del suprarreciclaje, es decir, el aprovechamiento de materiales de desecho para darles nueva vida y un segundo uso que evite que se conviertan en basura, Zoé Water y la casa de diseño mexicano Luken han desarrollado un recipiente hecho 100 % de plástico reciclado. Para realizar un contenedor Luken se utilizan mil 200 botellas de PET, lo que asegura que éstas no dañarán más el ambiente. Estos contenedores llegarán a los principales centros de consumo de Zoé Water con un único objetivo: responsabilizarse por el futuro del planeta y tomar acción inmediata para frenar el daño.

4. Utensilios de hueso de aguacate
Aunque lo ideal sería eliminar de nuestros hábitos de consumo los productos de un solo uso, hay situaciones en que resulta útil contar con utensilios ligeros y fáciles de transportar. Para proponer una alternativa a los tenedores, cucharas y popotes de plástico que tardan hasta 100 años en degradarse, Scott Munguía, un chico originario de Monterrey, creó utensilios de plástico biodegradable a partir de desechos industriales de hueso de aguacate. A diferencia del plástico común, sus productos se biodegradan en menos de ocho meses.

5. Zapatos de sargazo y pet
En las playas del Caribe mexicano crece una abundante especie de alga que afecta duramente al ecosistema de la costa. Para muchos, el sargazo es un problema, pero para un grupo de empresarios de León, liderados por Jorge Castro, ésta fue una oportunidad para innovar en pro del ambiente. Usando sargazo y botellas de plástico como materia prima, han fabricado los primeros zapatos ecológicos y biodegradables del país. Cada par está hecho con cinco botellas de pet y 150 gramos de sargazo, lo que en masa representa menos basura y plaga en las costas mexicanas.
Fotografía: RenovareGracias al esfuerzo de estos mexicanos, miles de botellas de plástico tienen otro destino lejos de los océanos. Sin embargo, aún queda mucho que hacer para frenar nuestro impacto ambiental, éste es el momento para reconciliarnos con la naturaleza y poner el ingenio y la creatividad que nos caracteriza al servicio del planeta.

