Este martes, un terremoto de magnitud 6.8 sacudió la región del Tíbet en China, específicamente en el condado de Tingri, prefectura de Shigatse. El sismo ocurrió a las 09:05 hora local a una profundidad de 10 kilómetros.
Terremoto en el Tíbet
Las cifras de víctimas han variado en los informes, con estimaciones de al menos 95 muertos y 130 heridos, mientras que otros reportes indican hasta 126 fallecidos y cerca de 200 heridos. Además, más de mil viviendas se derrumbaron, afectando a unas 6 mil 900 personas en un radio de 20 kilómetros alrededor del epicentro.
El presidente chino, Xi Jinping, ha ordenado esfuerzos exhaustivos para salvar vidas, prevenir desastres secundarios y reasentar adecuadamente a los residentes afectados. Se han movilizado más de 1.500 efectivos para las tareas de búsqueda y rescate, y se han asignado 100 millones de yuanes (aproximadamente 13,6 millones de dólares) para las labores de alivio.

El epicentro se ubicó a unos 85 kilómetros del Monte Everest, que ha sido cerrado temporalmente para garantizar la seguridad de visitantes y personal. El terremoto también se sintió en Nepal y en varios estados del norte de la India aunque no se han reportado víctimas ni daños significativos en esos países.
Las bajas temperaturas en la región, con mínimas que pueden alcanzar los -16 grados Celsius, complican las labores de rescate y aumentan la urgencia de proporcionar refugio y asistencia a los afectados. La región del Tíbet es propensa a terremotos debido a la actividad tectónica entre las placas asiática e india. Aunque los sismos son comunes, eventos de esta magnitud son relativamente raros.
https://twitter.com/chematierra/status/1876628314561102007
¿Por qué hay sismos en el Tíbet?
Los sismos en el Tíbet ocurren debido a la intensa actividad tectónica en la región, que es una de las más dinámicas geológicamente en el mundo. Esta actividad se debe a la colisión de las placas tectónica india y euroasiática.
Hace millones de años, la placa tectónica india comenzó a desplazarse hacia el norte y chocar contra la placa euroasiática. Esta colisión dio origen a la cordillera del Himalaya y la meseta del Tíbet, que es la región más alta del mundo. La interacción entre estas placas genera tensiones enormes en la corteza terrestre, que eventualmente se liberan en forma de terremotos.

En lugar de hundirse completamente bajo la placa euroasiática (como ocurre en otras zonas de subducción), la placa india está empujando hacia el norte y comprimiendo la corteza de la meseta del Tíbet. Esta compresión genera fracturas y fallas en el terreno, que son focos de actividad sísmica.
La región del Tíbet tiene varias fallas activas, como la falla de Altyn Tagh y el sistema de fallas de Kunlun. Los movimientos a lo largo de estas fallas producen terremotos, algunos de ellos de gran magnitud.
Debido a la colisión continua entre las placas, la meseta del Tíbet sigue elevándose lentamente. Este proceso provoca deformaciones en la corteza terrestre, aumentando la probabilidad de sismos. El Tíbet y el Himalaya son zonas altamente sísmicas. Algunos de los terremotos más destructivos en la región han ocurrido debido a esta interacción tectónica.
