Con un regreso inesperado, el parásito carnívoro conocido como “gusano tornillo del Nuevo Mundo”, sembró pánico en los Estados Unidos.
El gusano cuyo nombre se debe a la forma de su cuerpo, ha matado a lo largo de cuatro meses a más de cien ciervos clave, lo que casi ha provocado la extinción de esa especie en el estado de Florida.
Durante años, las autoridades estadounidenses pensaron que el parásito se encontraba extinto, pues en más de 50 años no había habido señales de éste después de que en 1930 se creara una campaña para erradicarlo.
De acuerdo con los expertos del US Fish and WildLife Service, el gusano puede infectar a cualquier tipo de animal de sangre caliente, incluido el ser humano, un factor que eleva las preocupaciones de las autoridades sanitarias.El parásito de orígenes sudamericanos ataca principalmente a víctimas que se encuentran heridas. Entran por la carne viva y ahí dejan sus larvas, las que eventualmente crecen cuando se alimentan de la carne del huésped, infectan su cuerpo y provocan la muerte.
Tras dar a conocer la epidemia, el US Fish and WildLife Service anunció que todos los ciervos infectados, el cerdo, el perro y los dos gatos ya se encuentran en cuarentena y a los que están vivos se les están suministrando antibióticos para acabar con el parásito y evitar que se siga replicando.
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