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Home Arte

Murales de Cacaxtla: qué representan y por qué sorprenden

Irinea Funes by Irinea Funes
agosto 13, 2026
in Arte
Murales de cacaxtla: qué representan y por qué sorprenden

Los murales de Cacaxtla que representan batallas, figuras híbridas y ciclos cósmicos son un conjunto de 16 pinturas murales prehispánicas ubicadas en el Gran Basamento de la Zona Arqueológica de Cacaxtla, municipio de Nativitas, Tlaxcala. El INAH los atribuye a la cultura olmeca-xicalanca —aunque esa identidad sigue en debate académico— y los fecha en el periodo Epiclásico mesoamericano (650-900 d.C.). Sus pigmentos: rojo óxido, amarillo ocre, azul maya, negro humo y blanco de cal, llevan más de mil años sin desvanecerse.

Lo que hace que valga la pena entender estos murales hoy es su rareza: combinan rasgos visuales mayas, teotihuacanos, del Golfo y de Oaxaca en un mismo muro, en el Altiplano Central, en una época en que Teotihuacan ya había caído y el poder en Mesoamérica se reorganizaba. Son el registro más vívido que existe de ese momento de transición.

La historia detrás

Cacaxtla controlaba el paso comercial entre el Altiplano Central y las tierras bajas del Golfo —la ruta hacia Tabasco y Campeche—, lo que la convirtió en un nodo político y económico de primer orden durante el Epiclásico. Cuando el sitio fue abandonado, sus habitantes cubrieron deliberadamente el Gran Basamento con tierra y lodo. Los arqueólogos interpretan ese acto como un posible entierro ritual. Esa decisión, tomada hace más de mil años, fue lo que preservó los murales.

El descubrimiento ocurrió en septiembre de 1975, cuando campesinos de San Miguel del Milagro que labraban la tierra encontraron accidentalmente parte de una pintura: el rostro del personaje hoy conocido como el Hombre Ave. Avisaron a las autoridades eclesiásticas, que notificaron al INAH. Los arqueólogos Diana López y Daniel Molina iniciaron las excavaciones sistemáticas. El hallazgo sacudió a la arqueología mexicana: nadie esperaba encontrar figuras con anatomía naturalista y una paleta tan viva en el Altiplano Central. Desde 2019, la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) mantiene monitoreo científico continuo; tras 15 años de seguimiento, no se han detectado cambios significativos en los murales.

Qué estás viendo

  • En el Mural de la Batalla —que mide más de 20 metros de largo y se fecha entre 650 y 700 d.C.— los guerreros jaguar (los vencedores) llevan atavíos de piel de jaguar y están pintados en azul maya. Los vencidos, con rasgos de ave, aparecen en negro. El color no es decorativo: es jerarquía y destino.
  • En las jambas del Edificio A, el Hombre Jaguar y el Hombre Ave tienen una anatomía excepcionalmente detallada —dedos, articulaciones, musculatura— que no tiene paralelo en la pintura mural mesoamericana de su época.
  • En el Templo de Venus aparece un Hombre Escorpión: figura humana cuya cola es un alacrán, asociada al culto del planeta Venus como estrella de la mañana. Es uno de los elementos iconográficos más raros de Mesoamérica.
  • En el Templo Rojo, escenas acuáticas muestran plantas de maíz con rostros humanos emergiendo de ellas —las llamadas mazorcas humanas— que representan el ciclo de vida, muerte y renacimiento vegetal.
  • Detrás del anciano con yelmo de felino en uno de los murales aparece un cacaxtli: el canasto de madera para cargar mercancías que da nombre al sitio. Casi nadie lo identifica a primera vista, pero es literalmente la firma del lugar.

Qué significa cada elemento

El jaguar simboliza el poder guerrero, la noche y el inframundo en la cosmovisión mesoamericana. Según el INAH y la historiadora del arte Claudia Brittenham, el azul maya con que están pintados los guerreros jaguar refuerza su vínculo con lo sagrado y con el sacrificio: ese pigmento —fabricado con índigo y paligorskita, un proceso complejo— aparece en Cacaxtla asociado a lo divino y al agua, y su presencia apunta a contacto directo con el área maya.

El Templo de Venus responde a un culto extendido en varias culturas mesoamericanas: Venus como estrella de la mañana regía la guerra, el sacrificio y la resurrección. El Hombre Escorpión es su guardián o avatar, según la interpretación de Arqueología Mexicana y el INAH. El cacaxtli en los murales, en cambio, es una declaración de identidad económica: plasmar el canasto de carga en la pintura oficial del sitio equivale a afirmar que el poder de Cacaxtla venía del comercio.

Conviene separar lo establecido de lo que sigue abierto: la lectura simbólica del jaguar y Venus tiene respaldo institucional amplio. La interpretación del cacaxtli como símbolo de poder comercial es coherente con la arqueología del sitio, pero la iconografía de Cacaxtla en su conjunto sigue siendo objeto de investigación activa.

Pintura mural prehispánica, periodo epiclásico mesoamericano
Imagen: vía wikipedia (mesoamérica).

Lo que se repite y no es cierto

Mito 1: Los murales fueron pintados por los mayas. El INAH atribuye los murales a la cultura olmeca-xicalanca. La presencia del azul maya y de rasgos iconográficos mayas refleja intercambio cultural, no autoría. El grupo creador no era maya.

Mito 2: Cacaxtla significa ‘lugar donde muere la lluvia en la tierra’. Esa traducción circula en sitios turísticos sin respaldo lingüístico institucional. El INAH y la etimología náhuatl documentada indican que cacaxtla proviene de cacaxtli, el armazón de madera para cargar mercancías: ‘lugar de cacaxtles’.

Mito 3: El Mural de la Batalla fue pintado por un solo artista. Claudia Brittenham identificó, mediante análisis comparativo de manos, pies, rostros y plumas, la participación de al menos 10 artistas distintos en La Batalla.

Dónde verla

Los 16 murales están in situ en el Gran Basamento de la Zona Arqueológica de Cacaxtla, en el municipio de Nativitas, Tlaxcala, a 27 km al sur de la capital tlaxcalteca y a hora y media de la Ciudad de México. Los murales están protegidos bajo cubierta y el acceso es perimetral: no se pueden tocar. Dentro del mismo predio, incluido en el boleto, el Museo de Sitio —inaugurado en 1985 y renovado en 2000— tiene reproducciones a escala que permiten ver detalles a centímetros de distancia; alberga también 164 piezas, entre ellas 11 esculturas de los Señores de Cacaxtla. Conviene verificar horarios en el portal oficial del INAH antes de ir, especialmente en días festivos.

Preguntas rápidas

¿Cuántos murales hay en Cacaxtla?

El conjunto comprende 16 murales en el Gran Basamento, entre ellos La Batalla, los Guerreros ave y jaguar, el Templo Rojo y el Templo de Venus.

¿Por qué los colores siguen tan vivos después de mil años?

Porque los habitantes del sitio cubrieron el Gran Basamento con tierra y lodo al abandonarlo —posiblemente como entierro ritual—, y esa capa los aisló de la intemperie durante siglos hasta su descubrimiento accidental en 1975.

¿Se pueden ver los murales originales o solo reproducciones?

Los originales están in situ y son accesibles al público de forma perimetral; el Museo de Sitio, dentro del mismo predio, tiene reproducciones a escala para ver los detalles de cerca.

Ficha técnica

  • Autor: Cultura olmeca-xicalanca (atribución institucional del INAH; identidad del grupo aún en debate académico)
  • Año: 650-900 d.C. (periodo Epiclásico mesoamericano); el Mural de la Batalla se fecha entre 650 y 700 d.C. según el INAH
  • Técnica: Pintura mural al fresco sobre estuco de cal; pigmentos de rojo óxido, amarillo ocre, azul maya, negro humo y blanco de cal
  • Medidas: El Mural de la Batalla mide más de 20 metros de largo (dato INAH). Medidas individuales de los 16 murales no publicadas en ficha única institucional.
  • Movimiento: Pintura mural prehispánica, periodo Epiclásico mesoamericano
  • Dónde está: Zona Arqueológica de Cacaxtla, municipio de Nativitas, Tlaxcala. In situ en el Gran Basamento. Reproducciones a escala en el Museo de Sitio de Cacaxtla (inaugurado 1985, renovado 2000).

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Referencias

  • Lugares INAH – Los murales de Cacaxtla
  • Difusion INAH – 003ODI0664 Los Murales de Cacaxtla
  • Museo de Sitio de Cacaxtla | Mediateca INAH
  • Conmemorarán 48 años del descubrimiento de la Zona Arqueológica de Cacaxtla, en Tlaxcala
  • El INAH organiza conferencias por el 47 aniversario del hallazgo de las pinturas murales de Cacaxtla

Imagen: Vía Wikipedia (Pintura mural de Mesoamérica).

Tags: arteINAH

Irinea Funes

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