Frida Kahlo habría ‘traumado’ a la hija de Diego Rivera de tal manera que la joven prefirió estar lejos de su padre, antes de seguir viviendo con ellos en la Casa Azul.
La relación de los artistas mexicanos fue una de las más intensas, polémicas y conocidas en la historia, pero antes de la pintora (y aun con ella) el muralista estuvo con otras mujeres.
Entre sus romances, destaca el de Guadalupe Marin Preciado, mejor conocida como Lupe Marín, una de las pioneras del feminismo en México, con quien tuvo dos hijas: Guadalupe y Ruth Rivera Marín.
Las hijas de Diego Rivera…
La mayor, a quien su padre llamaba ‘Pico’ fue influenciada por la ideología del muralista y se dedicó a la historia, política y ocupó varios cargos como servidora pública.
Mientras que la más pequeña fue arquitecta y se convirtió en la primera mujer en ingresar a la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura, del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Se dedicó a la docencia e incursionó en varias áreas del arte como literatura, teatro y danza.
Poco es lo que se conoce de su vida, pues prefirieron mantenerlas lejos de los reflectores y del gremio artístico, aunque una de ellas estuvo viviendo con Diego y Frida en la famosa Casa Azul, en Coyacán, Ciudad de México.

Por qué la hija de Diego Rivera se fue de la Casa Azul
Al principio, la pequeña estaba muy feliz por estar en un hogar con su padre, de hecho, admiraba a Frida Kahlo. Se interesó por las pasiones de la pintora mexicana en la política, diversidad y sociología, incluso, pasaba un gran parte de su tiempo en la biblioteca que Kahlo había adaptado en su casa.
A pesar de las comodidades que tenía, hubo algo de Frida que la obligó a abandonar la Casa Azul, sin importar que eso significara estar lejos de su padre.
La hija de Diego Rivera reveló en una de sus últimas entrevistas que las preferencias sexuales de la pintora y el ambiente en ese lugar la incomodaban.
Le comentó a su padre, pero no pudo hacer nada al respecto, pues era casa de Frida, así que decidió abandonar la Casa Azul.
“Cuando vine a vivir con Frida, vi que ella tenía una biblioteca (…) Frida era muy educada, sabía hablar cuatro idiomas. Me llamó la atención un libro de Freud y desde entonces comencé a investigar más. Después me di cuenta de que Frida se rodeaba de gente que no me gustaba, que estaba en la homosexualidad, no me gustaba el ambiente que había en esa casa”, contó.


