El Conjuro 4 es una de las películas de terror más esperadas del año, esto porque es la última parte de la historia de los Warren y sobre todo porque fue uno de los casos más terribles y que no hubo manera de solucionarlo.
El Conjuro 4: Últimos Ritos sigue a Ed y Lorraine Warren en su último caso antes del retiro, enfrentando una entidad demoníaca que habita un espejo maldito y manipula tres espíritus para atacar a la familia Smurl en Pensilvania. La historia alterna entre 1964, cuando Lorraine tiene una visión aterradora al tocar el espejo, y 1986, cuando los fenómenos paranormales se intensifican, incluyendo agresiones físicas, sombras y distorsiones emocionales.
La verdad detrás del demonio en El Conjuro 4
Durante más de una década, la familia reportó eventos que iban de lo inquietante a lo aterrador:
- Rasguños profundos que aparecían en las paredes sin explicación.
- Olores fétidos que llenaban la casa, sin una fuente visible.
- Agresiones físicas a varios miembros de la familia, incluyendo ataques sexuales por parte de una entidad invisible.
- Aparición de sombras que parecían observarlos constantemente.
- Cambios emocionales extremos, llevando a discusiones y conflictos familiares sin razón aparente.
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En El Conjuro 4, estos fenómenos son recreados con una atmósfera mucho más oscura, pues el espejo se convierte en el centro de la actividad paranormal, ya que en él habitan tres espíritus que parecen atormentar a los Smurl:
- Un hombre con un hacha.
- Una mujer joven.
- Una anciana.
Sin embargo, con el avance de la historia, se revela que estos tres espíritus son solo marionetas de una entidad mucho más antigua y poderosa, cuyo objetivo es atraer a los Warren y destruirlos emocionalmente, especialmente a través de su hija, Judy.
Valak, la monja demoníaca
Desde que se anunció la película, muchos fans asumieron que el demonio detrás de los eventos era Valak, la terrorífica monja que se ha convertido en un símbolo del Warrenverso. Esta teoría tiene sentido, ya que Valak ha aparecido en varias películas anteriores, como El Conjuro 2 y la saga de La Monja, y ha demostrado ser un enemigo directo de los Warren.
En Últimos Ritos, hay varias pistas que apuntan a esta conexión:
- El uso del miedo y la manipulación psicológica como armas principales.
- La forma en que el demonio actúa a través de otros seres, sin mostrarse completamente hasta el final.
- El vínculo con objetos malditos, como el espejo, algo característico de Valak.
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De hecho, algunos diálogos en la película sugieren que los Warren creen que están enfrentando nuevamente a Valak, lo que cierra el ciclo de enfrentamientos que comenzó en El Conjuro 2.
La teoría de “Malamen”: el demonio final del Warrenverso
A pesar de la teoría oficial, en redes sociales ha cobrado fuerza otra interpretación: que el demonio de El Conjuro 4 no es Valak, sino una entidad distinta conocida como Malamen. Este nombre no aparece en la película, pero ha sido popularizado por fans en TikTok y YouTube, especialmente por creadores como @fabimonavi.

1. El significado de “Malamen”
El término parece surgir de la combinación de “mal” y “amen”, sugiriendo una entidad que pervierte lo sagrado. Algunos fans creen que representa a un ángel caído que se disfraza como una fuerza de ayuda espiritual, solo para engañar y destruir.
2. El espejo como portal
En El Conjuro 4, el espejo es clave. Este objeto no solo refleja, sino que funciona como una prisión para las tres almas que atormentan a la familia Smurl. En algunas tradiciones ocultistas, los espejos se utilizan para invocar entidades sin nombre humano, lo que coincide con la idea de que Malamen es una fuerza más antigua y desconocida que Valak.
3. Manipulación psicológica extrema
Mientras Valak es directo en su ataque, Malamen sería más sofisticado:
- Manipula recuerdos y emociones, sembrando dudas en los personajes.
- Usa a otros seres como marionetas para no exponerse directamente.
- Su verdadero objetivo es destruir el legado espiritual de los Warren, atacando a Judy como último golpe emocional.
El Conjuro 4 deja esta pregunta abierta. Para algunos, se trata de Valak en su forma más poderosa y sutil, mientras que otros creen que Malamen es un nuevo personaje diseñado para cerrar la saga con una amenaza nunca antes vista.
Lo cierto es que El Conjuro 4: Últimos Ritos nos muestra que, al final, el verdadero terror no solo está en las entidades demoníacas, sino en cómo pueden destruir la mente y el corazón de quienes luchan contra ellas.
