Supergirl (2026) ya está disponible en streaming, apenas 32 días después de su estreno en cines el 26 de junio. La segunda película del DCU protagonizada por Milly Alcock llegó a Apple TV, Amazon Prime Video, Vudu y Fandango at Home el 28 de julio, pero la velocidad del lanzamiento digital no es solo una buena noticia para los fans: es la consecuencia directa de una de las peores aperturas en la historia reciente de DC, una pérdida estimada de 125 millones de dólares y una guerra creativa entre el director Craig Gillespie y James Gunn que todavía no tiene final feliz oficial.
Qué pasó en taquilla y por qué llegó tan rápido a casa
La película abrió con 37.1 millones de dólares en su fin de semana doméstico, muy por debajo de los 55 millones que las proyecciones anticipaban, y terminó en segundo lugar detrás de Toy Story 5. El golpe de gracia llegó en su segunda semana: una caída del 77%. Con un presupuesto de producción de entre 170 y 186 millones más otros 120 millones en marketing global, la taquilla acumulada de aproximadamente 123.8 millones de dólares en todo el mundo no se acerca al punto de equilibrio —que los analistas estiman en alrededor de 315 millones—, y la pérdida proyectada ronda los 125 millones.
La ventana de 32 días hasta VOD es apenas tres días más corta que la de Superman (2025), el debut anterior del DCU, que llegó al digital en 35 días. Lo que hace el número llamativo no es la diferencia en sí, sino el contexto: cuando una película funciona, nadie cuenta los días. Cuando se hunde, cada día en cines parece un lujo que el estudio no puede costear. El disco físico —4K UHD, Blu-ray y DVD con 90 minutos de contenido extra— sale el 8 de septiembre de 2026. No hay fecha anunciada para HBO Max.
La batalla de los dos cortes que nadie vio en el cine
Aquí está la historia que hace que todo esto importe más allá de los números. Según el postmortem de The Hollywood Reporter, Supergirl pasó por más de diez test screenings con puntuaciones que caían en lugar de subir. Para diciembre de 2025, las tensiones creativas entre Craig Gillespie y el productor James Gunn llegaron a un punto de ruptura: se ensamblaron dos cortes completos de la película. El de Gillespie —editado por su colaboradora habitual Tatiana S. Riegel— era 11 minutos más largo y contenía significativamente más escenas del villano Krem de las Colinas Amarillas, interpretado por Matthias Schoenaerts. El corte del estudio, editado por Fred Raskin, quedó dos puntos arriba en las pruebas de audiencia y fue el que llegó a las salas.
DC Studios organizó lo que internamente llamaron un bakeoff —una prueba directa entre las dos versiones— y el estudio ganó. Gillespie rodó la película; Gunn se quedó con la última palabra. Tres compositores pasaron por el proyecto antes de que Claudia Sarne firmara la banda sonora, y los reshoots se condujeron con un nuevo guionista, Jeremy Slater. Es el tipo de producción que la industria suele describir con el eufemismo ‘complicada’ y que Hollywood Reporter decidió narrar con pelos y señales. El drama entre directores y estudios en el MCU no es nuevo, pero pocos casos llegan tan lejos como para que dos cortes rivales compitan en proyección formal antes del estreno.
Lo que queda claro es que la versión que puedes ver hoy en Apple TV es la de los ejecutivos, no exactamente la del director. Si existe un corte alternativo de Gillespie con más Krem y 11 minutos adicionales, por ahora no hay ningún anuncio oficial de que ese material vaya a ver la luz —al menos no como relanzamiento a lo Snyder Cut.
Milly Alcock salva el barco y el DCU sigue adelante
En medio del desastre comercial, hay un consenso casi unánime: Milly Alcock como Kara Zor-El es lo mejor de la película. La actriz australiana lleva la historia de venganza intergaláctica —adaptada del aclamado cómic de Tom King y Bilquis Evely de 2022— con una intensidad que la crítica reconoció incluso cuando la taquilla no respondió. Y el DCU no la deja ir.
El productor ejecutivo Lars P. Winther confirmó a The Hollywood Reporter que Alcock reaparecerá como Supergirl en Man of Tomorrow, la secuela de Superman actualmente en producción, y que es parte importante de al menos otro proyecto DCU después de eso. El fracaso de la película no arrastra al personaje. Si Supergirl encontró en VOD la segunda oportunidad que no encontró en el cine —algo que ya pasó con varios títulos de superhéroes que vinieron antes—, Alcock puede convertirse en uno de esos casos donde el debut torpe se relee años después como el origen de algo grande.

