Mia Goth es una de las mejores actrices de nuestra generación y por más que admiremos su proceso creativo y la manera en que actúa, tiene un pasado que muy pocos conocían hasta hoy. Antes que nada, hay que aclarar que la salud mental siempre va primero y que aunque para Mia esto fue ‘solo una fase’, lo que estás a punto de leer sí es serio.
En la entrevista que Mia Goth dio a W Magazine y que salió apenas hace unas horas, la actriz habló de su adolescencia con una honestidad poco común. Entre risas nerviosas, la actriz confesó que alrededor de los 14 años atravesó lo que ella misma llamó una “klepto phase”. Según contó, robaba prácticamente de todo, desde un sándwich de albóndigas, hasta perfumes, ropa y accesorios. Llegó a decir que hubo un momento en el que todo lo que llevaba puesto era robado, desde la diadema hasta los zapatos.
El pasado cleptómano de Mia Goth y por qué es más común de lo que pensamos
Mia dejó claro que no se trataba de algo planeado ni de un beneficio económico, sino de impulsos constantes que no supo manejar en ese momento. También explicó que esa etapa terminó cuando fue atrapada robando perfume y que, desde entonces, eso quedó completamente en el pasado. Lo narró como una anécdota incómoda de una adolescencia rebelde, marcada además por crecer en un hogar monoparental y con recursos limitados.

Aunque Mia Goth lo menciona como “solo una fase”, lo cierto es que muchas personas atravesaron algo parecido durante la adolescencia. Y ahí es donde vale la pena detenerse, porque sí existe una explicación psicológica detrás de este comportamiento.
Lee también: La dolorosa historia de Jacob Elordi y el bullying que sufrió desde los 12 por soñar con ser actor
La cleptomanía es un trastorno del control de los impulsos que se caracteriza por la dificultad recurrente para resistir el impulso de robar objetos que, en la mayoría de los casos, no son necesarios ni de gran valor. No se trata de robo por necesidad económica, sino de una forma de aliviar tensión interna, ansiedad o emociones que no se saben procesar de otra manera.

Algo importante es que no todas las manifestaciones de la cleptomanía son iguales. Existen casos más graves, donde el impulso es constante y afecta seriamente la vida social, laboral y legal de la persona. Pero también hay formas episódicas o temporales, especialmente durante etapas como la adolescencia, donde el cerebro aún está desarrollando el control de impulsos, la regulación emocional y la toma de decisiones.
Lee también: ¿Qué es el método Abbey Yung y por qué tienes que empezar a hacerlo YA si quieres recuperar tu cabello?
En algunos casos, como quizá fue el de Mia Goth, estos comportamientos aparecen por periodos, ligados a estrés, carencias emocionales, ambientes inestables o dificultades para gestionar emociones intensas. Por eso, aunque robar nunca está bien ni debe justificarse, entender que existe este trastorno ayuda a explicar por qué no siempre se trata de “maldad” o “falta de valores”, sino de algo más complejo.
Hablar de esto y de lo que Mia Goth vivió no es para normalizarlo, sino para reconocer que la salud mental también se manifiesta en comportamientos incómodos y poco glamorosos.
