¿Tener novio ya no es ‘cool’? El discurso que nos está confundiendo

5 min de lectura
por noviembre 19, 2025
No tener novio - ¿tener novio ya no es 'cool'? El discurso que nos está confundiendo

Hace unas semanas Vogue publicó un artículo que me dejó pensando; decía que estar en pareja ya no era “cool” no porque haya algo malo con tenerla sino porque se esta dejando de ver como un logro o algo que afirma tu feminidad; y que incluso, reconocerse soltera se ha convertido en un atributo.

Y pensé: “Qué curioso, ¿no? Cómo cambia la narrativa”.

Ojalá alguien hubiera pensado así hace dos años cuando yo era la “amiga temeraria”, cuando me obligué a aprender a estar sola: desde ir a cenar, hasta viajar lejos, todo sin esperar a nadie porque, si esperaba el día en que tuviera pareja, quizá nunca haría nada.

Y es que, durante años nos dijeron que una mujer sin novio era una mujer incompleta.

Ahora nos dicen que una mujer con novio da cringe y mi pregunta es: ¿Cambió el amor o solo la forma en la que nos relacionamos y la forma en la que lo compartimos con el mundo?

El artículo expone que vivimos mucho tiempo en lo que una escritora llamó Boyfriend Land, un universo paralelo donde las mujeres éramos recompensadas por tener y mantener un hombre a nuestro lado. Ojo, esto sin importar que fuéramos felices, que hubiera fidelidad, conexión, respeto o crecimiento. Lo importante era poder decir: tengo novio y colgarnos la medalla invisible. El sello de aprobación social. El amor como título nobiliario en una sociedad que seguía (o sigue dependiendo de cada contexto) dando valor e importancia a una mujer según su estado civil.

Pareja - ¿tener novio ya no es 'cool'? El discurso que nos está confundiendo

Y claro, entre más mostrábamos lo “bien” que nos iba en ese supuesto amor, más alto subíamos en esa jerarquía emocional a la que todos hemos sido alguna vez sometidos. Fotos, captions, aniversarios. Todo formaba parte del performance del amor perfecto.

Pero hoy el péndulo se ha movido y ya no se premia la devoción, sino el misterio. Dejamos de publicar caras y gestos y empezamos a compartir una mano, una copa y un brazo… pero no la cara. No por falta de amor sino por evitar que parezca que nuestra vida gira en torno a ellos. Se que no es el caso de todo el mundo pero puedo decirles que yo lo hago por privacidad.

Cuando al buscar tu nombre en google automáticamente lo segundo más buscado es “novio”. “¿QUIÉN ES SU NOVIO?” y piensas: ¿Cuál es la necesidad de dar acceso a santo y seña de la relación? Al final, la que comparte sus pensamientos y opiniones soy yo y, aunque no me inscribí a ese escrutinio, sé que viene con mi trabajo.

Pero él puede elegir y el elige vivir su amor para mí y conmigo, no para otros, como si fuera una puesta en escena; porque amar en público hoy es un acto peligroso. Yo recibí muchos mensajes de que “ya no se identificaban conmigo porque estaba en otra etapa de mi vida”. Qué fuerte, pensé, porque según yo compartía con mi comunidad las ganas de crecer como persona y no solo la pena de un corazón roto, y el trauma compartido de mis experiencias pasadas.

También, si pensamos en lo difícil que es conectar con alguien, hoy existe un miedo a “la mala vibra”, a que “se vaya a cebar”, como decia mi abuela. Porque sí, amar puede convertirse en un espectáculo, pero también terminar y tener el corazón roto.

Entonces sí, hay mujeres que preferimos amar en silencio. Y no por pena, sino por protección.

Insisto: no porque de pronto nos volvimos alérgicas al amor, sino porque nos cansamos en algún momento de desaparecer dentro de él. Porque si somos honestas, todas, en algún momento, hemos creído que amar implicaba entregarte hasta perderte.

Perderte - ¿tener novio ya no es 'cool'? El discurso que nos está confundiendo

Hemos añorado tener pareja. Nos hemos sentido incompletas sin ella. Hemos sido señaladas por ello. Hemos aguantado burlas y cuestionamientos del porqué de nuestra soltería: que si tenemos mal gusto o exigimos demasiado o nadie nos da gusto y avanzamos con un creciente miedo de llegar a “cierta edad” sin alguien que nos valide pero sobre todo, que nos acompañe. Porque ¿qué sería de nosotras entonces?

Y te pido que no te avergüences si te ha pasado, porque un sistema entero nos condicionó a vivir con esa duda y miedo sobre nosotras como si fuese una guillotina sobre nuestro sentido de propósito.

Fuimos criadas con cuentos donde el final feliz siempre dependía de un príncipe y enseñadas a medir nuestra madurez según lo comprensivas, empáticas, pacientes y amorosas que fuéramos con alguien más… pero nunca con nosotras. Como si no pudiéramos estar plenas por nuestra cuenta.

Y ahora, de pronto, el discurso da un giro. Ahora lo “cool” es no necesitar a nadie, ser la mujer inalcanzable que no se enamora. La que viaja sola, trabaja sola y se arregla para ella.

Y aunque hay poder en esa independencia… También existe el riesgo de convertir la autosuficiencia en otra jaula. Y ese es el gran problema que le veo a este discurso.

Tener novio no es ni una moda, ni una condecoración ni un accesorio; el problema nunca fue amar. Sino anularnos en relación al amor.

No se trata de odiar a los hombres, ni de echarle la culpa de todo a los hombres, al final somos hijas del machismo y temenos muchas expectativas y creencias internalizadas que posiblemente habilitan conductas y patrones dañinos para ambas partes… claro, si hablamos de relaciones heteronormadas.

Aun así considero que debe de haber un trabajo de cuestionamiento e introspección en los hombres que aun piensan que ser hombre se trata de imponer, competir, condicionar y desaparecer cuando las cosas se tornan profundas.

Porque hay algo real en el cansancio emocional de las mujeres después de siglos sosteniendo vínculos desiguales y ver a nuestras madres, tías, abuelas entregarse por complete y terminar agotadas de ser las que sostienen, las que entienden, las que arreglan. Agotadas de tener que explicar, educar, cuidar, justificar. Agotadas de perder su brillo para que brille alguien más.

Entonces yo no diría que tener pareja da “cringe” o ya no es “cool”. No es que ya no queramos amar, es que queremos amar distinto, sin que nos duela tanto y nos cueste la identidad.

Ya no es atractivo el que te hace sentir chiquita.

El que te hace dudar de ti. El que no se conoce a sí mismo y quiere que tú lo salves. Ya no. Esa versión del amor, ya no.

Queremos algo más.

Algo recíproco, consciente, real.

Y si eso no existe todavía… preferimos estar solas un rato.

Porque el amor no se trata de tener o no tener novio. Se trata de la capacidad de vincularte sin perderte y de elegir sin dejar de ser tú.

Ya no queremos el amor como trofeo, sino como espacio de expansión.

Ya no queremos decir “me completa”, queremos decir “me acompaña.”

Ya no queremos que nos aplaudan por estar en pareja.

Queremos sentirnos orgullosas de quiénes somos dentro de ella.

Esa libertad de existir y amar a la vez, esa debería de ser la nueva “moda”.


Colaboración de Roberta Woodworth

Roberta woodworth - ¿tener novio ya no es 'cool'? El discurso que nos está confundiendo

Escritora y filósofa que explora los temas íntimos universales: esos pensamientos y sentimientos profundos que todos tenemos, pero que no siempre expresamos en voz alta. Como creadora de contenido y host de Libre&Loca, un podcast dedicado a la salud mental y al crecimiento personal, invita a sus oyentes a reflexionar sobre sus emociones y a cuestionar sus propias experiencias de una manera abierta y auténtica.

Ariana grande
Historia anterior

Ariana Grande explica la extraña razón por la que siempre se anda tocando con Cynthia Erivo

Dan schneider amanda bynes - ‘le destrozó la vida’: el infierno que dan schneider le habría hecho pasar a amanda bynes cuando solo tenía 13
Siguiente historia

‘Le destrozó la vida’: El infierno que Dan Schneider le habría hecho pasar a Amanda Bynes cuando solo tenía 13

Lo más reciente de Estilo de Vida

× publicidad

Don't Miss