Si hubo un objeto que marcó nuestra infancia escolar, además del sacapuntas que se atoraba o el pegamento con brillantina, fue, sin duda, la goma bicolor. Esa pequeña herramienta mitad rosa y mitad azul que vivía al fondo de la lapicera y que todos jurábamos que tenía poderes mágicos.
Y claro, el mito más grande de la primaria siempre fue: “la parte azul borra pluma”. Todos lo creímos, todos lo intentamos y todos terminamos con el papel roto, coraje y un garabato intentando tapar el desastre. Pero, ¿alguna vez alguien comprobó si en realidad la goma borraba lo escrito con bolígrafo?
Bueno, después de años de especulaciones, parece que por fin se descubrió la realidad y no es lo que pensamos durante toda nuestra primaria.
Por fin descubrimos para qué sirve realmente la parte azul de las gomas bicolores

Resulta que esa famosa parte azul nunca fue creada para borrar tinta de bolígrafo, ni siquiera lo intenten de nuevo, porque el resultado sigue siendo el mismo: un hoyo en la hoja y un completo desastre. En realidad, según lo que explicaron, la parte azul fue pensada para borrar trazos de estilógrafos (sí, esos plumones o plumas especiales para dibujo técnico o artístico), pero solo cuando se usan en papeles gruesos y rugosos, no en los cuadernos escolares de toda la vida.
La verdad es que todo tiene sentido si lo pensamos bien, la goma bicolor, especialmente la clásica Pelikan BR40, fue diseñada para acompañar a artistas, arquitectos o diseñadores que necesitaban corregir trazos finos sobre materiales más resistentes. Pero claro, en las escuelas eso jamás se explicó, nosotros solo veíamos dos colores y asumíamos que cada uno tenía un propósito místico: uno para lápiz y otro para pluma.
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Y es que, ¿cómo no creerlo? En esos años, cualquier cosa que dijera el compañero de al lado o la maestra más estricta se convertía en verdad absoluta. Lo curioso es que ese malentendido sobrevivió décadas, crecimos, nos graduamos, cambiamos el sacapuntas por una laptop, pero el mito siguió flotando como un recuerdo, hasta que llegó el internet, y con él, las revelaciones que nadie pidió pero que todos necesitábamos: la goma azul no era mágica, solo estaba mal entendida.
Según la explicación técnica, la parte rosa está hecha de un material más suave, ideal para borrar grafito (o sea, lápiz común), mientras que la parte azul es más dura y contiene partículas abrasivas diseñadas para trabajar sobre superficies con textura, como cartulinas o papeles de dibujo gruesos, así que si funcionaban para cosas diferentes, pero no para lo que nos dijeron que funcionaba.
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