A casi dos décadas de haber sido una de las parejas más mediáticas de los 2000, Britney Spears y Kevin Federline vuelven a estar en el centro del ojo público, pero esta vez, no por una historia de amor o reconciliación, sino por una serie de acusaciones que han dejado a todo internet en shock.
En su nuevo libro de memorias, You Thought You Knew, Federline comparte lo que, según él, fue la realidad detrás de su vida con Britney Spears y la relación de la cantante con sus hijos, Sean Preston y Jayden James, hoy de 20 y 19 años.
Y después de todo lo que leímos solo tenemos una cosa que decir: sí, lo que cuenta es fuerte. Y si tú también quieres saber el chismecito, entonces quédate porque aquí lo traemos todo.
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Si creías que tu ex era tóxico espera a ver lo que Britney Spears hacía con los hijos de Kevin Federline
Entre las páginas del libro, Kevin asegura que Britney golpeó a su hijo Preston en la cara durante un episodio de ira y eso no es todo porque también recuerda el momento en que el niño, con apenas 10 años, le preguntó por qué su mamá seguía pidiéndole que se bañaran juntos, algo que, según él, lo hizo sentir incómodo y lo obligó a intervenir.

“Era evidente que se sentía mal, y tuve que ponerle un alto”, escribe, estas declaraciones llegan justo en un momento en que Britney parecía recuperar su vida tras años bajo tutela legal, pero ahora, las palabras de su exmarido han reavivado una conversación sobre su estabilidad emocional y, sobre todo, sobre lo que realmente pasó dentro de su familia.
Y si creías que eso era todo, déjame decirte que no, porque Federline no se detiene ahí, en su relato, dice que Britney solía ignorar las alergias graves de sus hijos, y les daba de comer mariscos aún cuando uno de ellos ya había terminara hospitalizado. También cuenta que Spears “trataba como un bebé” a Jayden mucho después de haber dejado los pañales, y que en más de una ocasión lo despertaba en mitad de la noche para llevárselo a su habitación, dejando solo a su hermano.

“Era un patrón. Ella lo arrastraba a su cuarto a cualquier hora. Era frustrante, y sobre todo, dañino”, escribe. Y por último el exbailarín contó una historia que parece sacada de una película de terror: Britney entró sin permiso a su casa, vestida con un corsé y unos shorts diminutos, mientras su esposa y la niñera cuidaban a los niños. Según él, Spears llevó consigo un pañal morado “para Jayden”, a pesar de que el niño ya no usaba uno desde hacía más de un año.
El libro se vuelve aún más oscuro cuando Federline describe el momento en que Preston discutió por teléfono con Britney, y ella, supuestamente, le gritó que “ojalá todos estuvieran muertos”.
“¿Cómo puede una madre decirle eso a su hijo?”, escribe, “Fue un momento que nunca olvidaré. Preston entendía su inestabilidad, pero eso no lo hizo menos doloroso. Es una herida que va a cargar por siempre”.

De acuerdo con el relato, esa conversación fue el punto de quiebre entre Britney y sus hijos, quienes, según él, dejaron de querer visitarla y empezaron a grabar los encuentros para tener evidencia de los episodios de maltrato verbal.
Hasta el momento, ni Britney ni su equipo han emitido una respuesta oficial, eso sí, los medios otra vez están pendientes de cualquier otro detalle que pueda salir, pues no importa cuántas veces se diga que Britney ya está en buen camino, parece que siempre hay una historia del pasado que puede revivir en cualquier momento.
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