El caso de Sister Hong es sin duda uno de los más controversiales, condenables y perturbadores de los últimos años, sin embargo, hay una verdad que no muchos están viendo y es realmente preocupante.
Este caso está sacudiendo a China (y al mundo) desde hace ya varios días, y es que hay una persona en China que decía ser mujer bajo el seudónimo de Sister Hong en aplicaciones de citas, su objetivo era conquistar a hombres para verse en su casa y tener encuentros sexuales, no sin antes llevarle algo como regalo. Pero no cualquier regalo, ella pedía despensa, aceite, electrodomésticos, y lo que fuera que le hiciera falta en casa.
Hasta ahí todo bien, mientras fuera consensuado. Pero es que había algo que ellos no sabían y es que ella grababa los encuentros para luego vender los videos en plataformas por $20 dólares (400 pesos MXN). Es decir, ella lucraba al grabar esos encuentros sin el conocimiento de sus víctimas.
Lee también: (VIDEO) ¿Perdón por todo?: Esto es lo que Carlos Villagrán le habría dicho a Chespirito en su reconciliación

Pero hay algo todavía más preocupante en este caso y muy pocas personas hemos podido admitirlo.
El caso de Sister Hong se volvió excusa perfecta para ser transfóbico
En este mundo tan lleno de violencia, lo que más necesitamos es abrir la mente y ser empáticos. Admitir que hay cosas que simplemente están mal. Y es que por más wokes que queramos ser, no funciona cuando no tenemos un sentido de respeto y de comprensión de las situaciones. No falta el que dice que “así son todos los que se visten de mujer”, o que festejan que Sister Hong haya espuesto todos esos videos de hombres teniendo relaciones con ella porque “se lo merecían”.
“No hay nada más escandalizante para el mundo que un hombre teniendo sexo con otro hombre”, se lee en un comentario, y es que aunque no está muy clara la preferencia de género de Sister Hong, es claro que esta situación incomoda. Incomoda ver que hombres heterosexuales son víctimas de violencia sexual digital.
Lee también: ¿Qué tienen en común el Chicharito y El Temach? La teoría detrás del preocupante movimiento incel

Incluso muchos reportajes y tweets que se han hecho virales se enfocan en lo “asqueroso” que es el caso o en las burlas sobre cómo es posible que las víctimas hayan creído que Sister Hong “era hombre”.
Este caso solamente nos deja ver lo complicado que es retratar a un hombre cisgénero heterosexual como la víctima en algún caso de violencia, porque solo ellos pueden ser los violentadores, ¿no?. Porque siendo así, los hace “menos hombres”.
