Diego Rivera y el muralismo mexicano son inseparables: Rivera (Guanajuato, 1886 – Ciudad de México, 1957) es, junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, la figura central de un movimiento que nació como programa cultural del Estado posrevolucionario y terminó por redefinir qué puede hacer el arte en un espacio público. Sus murales —en el Palacio Nacional, la Secretaría de Educación Pública, el Palacio de Bellas Artes y la Universidad Autónoma de Chapingo, entre otros sitios— son patrimonio artístico de la nación bajo custodia del INBAL y el INAH.
El muralismo sigue siendo relevante porque sus imágenes están en la calle, no en una vitrina. Cualquier persona que entre al Palacio Nacional sin pagar un peso puede pararse frente a catorce murales que recorren la historia de México desde el mundo prehispánico hasta una visión marxista del futuro. Eso era exactamente la idea: arte que no requiere boleto ni educación formal para funcionar.
La historia detrás
En 1921, José Vasconcelos —secretario de Educación Pública del gobierno de Álvaro Obregón— invitó a Rivera a regresar de Europa y le encargó el primer mural: La creación (1922), en el Anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria, ejecutado en encáustica. Rivera había pasado años en París practicando el cubismo y estudiando frescos italianos en 1920, especialmente los de Giotto. Al volver a México abandonó el cubismo y desarrolló un lenguaje monumental que combinaba la técnica del fresco buono italiano, la iconografía prehispánica y el realismo social.
A partir de 1923 decoró los patios de la SEP. En 1929 arrancó el ciclo del Palacio Nacional, que no terminaría hasta 1951: catorce murales que el INAH cataloga como uno de los conjuntos más ambiciosos del arte mural del siglo XX. Entre 1930 y 1934 trabajó en Estados Unidos. El episodio más célebre ocurrió en el Rockefeller Center de Nueva York, donde pintó El hombre en la encrucijada: al incluir el rostro de Lenin, la familia Rockefeller destruyó el mural en 1933 tras meses de negociaciones. Rivera lo rehízo en 1934 en el Palacio de Bellas Artes —donde hoy puede verse con el título El hombre controlador del universo— y añadió a Rockefeller entre mujeres y fichas de casino en el panel del capitalismo. En 1947 pintó Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central para el Hotel del Prado; el mural sobrevivió al terremoto del 19 de septiembre de 1985 gracias a la estructura metálica con que había sido trasladado en 1960, y hoy tiene su propio museo en la Plaza de la Solidaridad.
Qué estás viendo
- Mercado de Tlatelolco, escalera del Palacio Nacional: Rivera documentó con precisión etnográfica decenas de productos prehispánicos —cacao, chile, tomate, aguacate— que investigadores del INAH han identificado como fuente histórica sobre alimentación mesoamericana. No es decoración: es un catálogo.
- Rockefeller en El hombre controlador del universo (Bellas Artes): en el panel derecho, sentado entre mujeres y fichas de casino, directamente frente al Lenin del panel izquierdo. La composición es la venganza pictórica de Rivera por la destrucción del original en Nueva York.
- Rivera niño y Frida Kahlo en Sueño de la Alameda (Museo Mural Diego Rivera): el niño de traje marinero que toma la mano de La Catrina es el propio Rivera de pequeño; detrás de él aparece Frida Kahlo adulta, con la mano en el hombro del niño.
- Techo de la Capilla Riveriana, Chapingo: Rivera organizó la composición siguiendo el esquema de la Capilla Sixtina y lo llamó explícitamente su respuesta laica y revolucionaria a Miguel Ángel. La capilla tiene 700 m² de superficie mural, ejecutados entre 1924 y 1927.
- Frida Kahlo en la SEP: en el corredor de los Corridos aparece como militante comunista distribuyendo armas. Es uno de sus retratos más tempranos en el arte de Rivera, anterior a su relación sentimental con él.
Qué significa cada elemento
- La Catrina: Rivera tomó el personaje de José Guadalupe Posada —grabador que la creó como crítica a los mexicanos que renegaban de sus raíces indígenas— y la convirtió en símbolo de la muerte igualitaria que no distingue clases. Esta lectura está documentada por el INAH.
- El águila y la serpiente en el Palacio Nacional: según el análisis de Smarthistory, Rivera no lo usa solo como escudo nacional: traza una continuidad entre el México prehispánico y el Estado moderno, legitimando el proyecto posrevolucionario.
- El obrero al centro de El hombre controlador del universo: según el Museo del Palacio de Bellas Artes (INBAL), representa a la humanidad ante la disyuntiva entre capitalismo y socialismo, con las fuerzas naturales y mecánicas del universo en sus manos.
- La paleta tierra y ocre del Palacio Nacional: Rivera la tomó deliberadamente de la cerámica y la pintura mural prehispánica como gesto de reivindicación estética frente al academicismo europeo.
Lo que se repite y no es cierto
- Mito: el muralismo fue un movimiento espontáneo surgido desde abajo. Fue un programa cultural diseñado y financiado por el Estado: Vasconcelos encargó y pagó los murales con fondos públicos como parte de un proyecto educativo e ideológico del régimen de Obregón. Lo documenta Claudia Mandel en su estudio citado por la Revista Cámara de Diputados, y lo confirma el INAH.
- Mito: Rivera incluyó a Lenin por sorpresa y nadie lo supo hasta el escándalo. Los bocetos fueron revisados por el Rockefeller Center. Rivera añadió a Lenin durante la ejecución, pero el escándalo se desató cuando un periodista publicó el artículo Rivera pinta comunismo, Rockefeller paga, y hubo meses de negociaciones antes de la destrucción. Fuente: INBAL, exposición Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933/1934.
- Mito: Rivera fue siempre comunista convicto y nunca traicionó sus principios. Rivera fue expulsado del Partido Comunista Mexicano en 1929, en parte por aceptar encargos del gobierno mexicano —considerado burgués por el partido— y después por trabajar para el gran capital estadounidense. Los comunistas mexicanos y estadounidenses lo atacaron por pintar para Rockefeller. Fuente: Banco de México, biografía oficial.
Dónde verla
Los murales del Palacio Nacional se visitan con la entrada general al recinto, sin costo; están en la escalera principal del Patio Central y los corredores norte y oriente del primer piso. El Museo Mural Diego Rivera —Plaza de la Solidaridad, Centro Histórico, CDMX— alberga el Sueño de la Alameda; horarios en inba.gob.mx. El hombre controlador del universo está en el tercer piso del Museo del Palacio de Bellas Artes (INBAL), pero algunas salas cierran por montaje de exposiciones temporales: conviene confirmar disponibilidad antes de ir. Los murales de Chapingo requieren visita coordinada con la Universidad Autónoma de Chapingo. El mural del Palacio de Cortés en Cuernavaca, dañado por los sismos del 19 de septiembre de 2017, fue restaurado por el Cencropam del INBAL en colaboración con el INAH, según comunicado oficial de 2024.
Preguntas rápidas
¿Cuánto cuesta ver los murales del Palacio Nacional?
La entrada al Palacio Nacional no tiene costo. Los murales de la escalera y los corredores son accesibles dentro del recinto sin boleto adicional.
¿Qué relación tiene Frida Kahlo con el muralismo mexicano?
Kahlo no fue muralista: desarrolló una obra de caballete de formato íntimo. Pero Rivera la retrató en varios murales —en la SEP y en el Sueño de la Alameda— y su obra dialoga directamente con el indigenismo y el simbolismo posrevolucionario del movimiento.
¿Por qué destruyeron el mural del Rockefeller Center?
Porque Rivera incluyó el retrato de Lenin durante la ejecución. Tras meses de negociaciones en las que Nelson Rockefeller le pidió por carta sustituir ese rostro por el de un trabajador anónimo, la familia Rockefeller ordenó la destrucción del mural en 1933. Rivera rehízo la obra en Bellas Artes en 1934.
Ficha técnica
- Autor: Diego Rivera
- Año: 1922–1957 (producción mural total); murales del Palacio Nacional: 1929–1951 según INAH
- Técnica: Fresco buono (pigmento aplicado sobre yeso húmedo) como técnica principal; también encáustica en obras tempranas
- Medidas: El hombre controlador del universo (Bellas Artes): 480 × 1145 cm según Museo del Palacio de Bellas Artes, INBAL. Capilla Riveriana, Chapingo: 700 m² totales.
- Movimiento: Muralismo mexicano / Realismo social
- Dónde está: Múltiples sedes: Palacio Nacional (CDMX), Museo del Palacio de Bellas Artes / INBAL (CDMX), Museo Mural Diego Rivera / INBAL (CDMX), Museo Regional de los Pueblos de Morelos / INAH (Cuernavaca), Universidad Autónoma de Chapingo (Estado de México)
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Referencias
- Museo Mural Diego Rivera | Lugares INAH
- El Museo del Palacio de Bellas Artes presenta la exposición Diego Rivera. Nueva vida a un mural destruido 1933
- Murales. Colección Permanente – Museo Palacio de Bellas Artes
- EL INBAL Y LA UNAM DAN A CONOCER RESULTADOS DEL ESTUDIO REALIZADO AL MURAL DE DIEGO RIVERA | Prensa INBA – Ins
- Especialistas del Inbal concluyen restauración del mural Historia de Morelos, Conquista y Revolución, de Diego
Imagen: Diego Rivera, 1910, Anonymous Unknown author — Wikimedia Commons · Public domain.
