Tronarnos las articulaciones es una práctica que ha dividido a todo el mundo. Seguramente, en algún momento de tu vida escuchaste a tu abuelita decir que hacerlo puede ser malo para los dedos, o quizás tú mismo te los tronabas por el simple placer de escuchar esos pequeños clic sonando aquí y allá.
Pues si quieres saber por qué nos encanta escuchar este sonido, aquí podríamos tener algunas respuestas útiles que podrían ayudarte a entender este extraño fenómeno del cuerpo humano.
¿Por qué es tan satisfactorio tronar las articulaciones?
Para comenzar, es necesario aclarar que en realidad no se está rompiendo realmente algo dentro de nuestras manos. Entre nuestras articulaciones tenemos un líquido sinovial que contiene burbujas de gas, principalmente dióxido de carbono y nitrógeno.

Pues de acuerdo con expertos, estirar de más estas cápsulas crea una especie de vacío provocando que la presión que se genera disuelva rápidamente las burbujas dentro de esa cápsula, provocando el sonido característico del chasquido.
Estallar las articulaciones puede proporcionar una sensación de alivio físico y un aumento temporal en la movilidad articular, según el cirujano ortopédico Rojeh Melikian. Además, el movimiento puede estimular terminaciones nerviosas y liberar endorfinas, disminuyendo el dolor en nuestras articulaciones.
También hay un componente psicológico, ya que el acto puede convertirse en un hábito reforzado con el tiempo, provocando un efecto placebo. Ejemplo de lo anterior, son las personas que disfrutan del sonido del estallido por el simple placer de escuchar el sonido, ni siquiera por encontrar un alivio físico, como en los videos de ASMR en TikTok que son bastante populares.
¿Es malo tronarse las articulaciones?
A pesar de lo que amigos y familiares puedan haber advertido, el tronar las articulaciones habitualmente no parece aumentar el riesgo de desarrollar artritis. Aunque esto es una táctica de miedo común, “estudios [que datan de 1998] no han mostrado una correlación significativa entre el tronar los nudillos habitualmente y la presencia de osteoartritis en las manos,” dice Melikian.
Asimismo, señala que quienes se truenan mucho las manos, pueden desarrollar una hinchazón considerable a comparación de quienes no lo hacen. Además de desarrollar un cartílago más grueso. Sin embargo, otro mito importante es que, se dice, hay personas que pierden fuerza en su agarre.
Ante lo anterior, un estudio de 2017 en Hand Surgery & Rehabilitation examinó a 35 personas que se tronaban los nudillos habitualmente en comparación con los que no lo hacen y se encontró que, en realidad, su fuerza de agarre no se vio afectada negativamente.
Lo que sí se recomienda es que, en caso de que tengas articulaciones que truenen con frecuencia en otras partes del cuerpo más delicadas, como la columna, las rodillas, el coxis, etcétera, acudas al menos a una revisión rápida con un ortopedista especializado, quien podría darte un tratamiento para que esto disminuya poco a poco.
Aunque la mayoría de las investigaciones han mostrado que el tronar las articulaciones habitualmente no tiene efectos adversos a largo plazo, el estigma persiste. ¿Quisieras conocer más secretos sobre el cuerpo humano? Pues entonces te invitamos a entrar aquí.
