
Qué horrible es pasar por una ruptura amorosa. Es quizá el momento más gris, crudo, y apachurrado de nuestra vida social. ¿Qué debes hacer? ¿Hay una fórmula mágica para sanar el corazón roto? ¿por qué duele tanto? ¿es normal que no quiera ni levantarme de la cama? ¿qué tan mal estoy si no quiero ni comer? Son días, semanas y quizá meses llenos de incertidumbre, tristeza y dolor.
Ojalá existiera un botón donde diga ‘continuar sin él’ o que sepamos el camino ideal para dejar esa relación atrás, pero la realidad es que es un trabajo PERSONAL lleno de baches y mucho esfuerzo. Ninguna recuperación es lineal, pasarás por momentos tranquilos, momentos donde llorarás todo el día, quizá en algunos te enojes con esa persona, en muchos otros lo extrañes, pensarás que vas avanzando y ya casi lo consideras parte de tu pasado pero muchos otros donde creerás que estás estancado.
Aquí te traigo una ayuda, quizá una guía que te servirá no para activar ese botón inexistente, no para que de plano ya ni te acuerdes de su nombre, sino una orientación para que puedas sentirte un poco mejor y esta trago pase lo más rápido posible.
La clave está en CERO CONTACTO POR 60 DÍAS.
Pero en serio, nada de ‘aquí se te olvidó tu sudaderNADA! No le mandes ningún mensaje, no stalkees sus redes, no veas sus historias, no le contestes si él/ella lo hace y mucho menos encuentros en persona provocados, olvídate de los lugares que esa persona frecuenta porque no nos hagamos, es con toda la intención de encontrarlo.

Manejemos esos dos meses, 60 días, para curar tu corazón, un detox de relación en tu vida. En ellos necesitarás un par de seleccionados que estén a tu lado y que no te juzgarán; debes elegir muy bien porque no cualquiera está dispuesto.
Elige a dos, tres o los amigos/hermanos/primos que quieras, que se convertirán en el apoyo, en el séquito que necesitas en esas semanas. AUNQUE debes ser muy observador para la selección, deben ser maduros y sensatos, no te vayas con la que sabes que aceptará que le marques, mejor acércate a aquellos que te escuchen, entiendan, cuiden y ayuden a no cometer errores.
Solo son ocho semanas, 60 días de esfuerzo, dedicación y fe para terminar de una vez por todas esa relación tormentosa; verás que muy pronto quedará en el pasado, tu corazón no dolerá más y esto será otra anécdota solo para reír.
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