
Te pasa que siempre, después de tener invitados en tu casa, sientes una pesadez en el cuerpo, te sientes agotado y sin energía; si vives con tu pareja, cada vez que terminan una fiesta, siempre discuten por cosas insignificantes y se van a la cama enojados en lugar de estar felices por haberse divertido en el transcurso de la noche. La razón por la que pasa esto pasa es porque las personas que han llegado a tu casa depositaron su mala energía en ella, así que pon atención a la siguiente información que te ayudará a librarte de toda esa negatividad.

Es importante que prestes mucha atención a las personas que invitas a tu casa pues se trata de tu espacio propio, lugar sagrado que debes tratar como tal. Cuando constantemente invitas a diferentes personas, las energías que ellos poseen podrían quedarse en el espacio en el que tú habitas y si alguno de tus invitados no tiene su energía positiva, lo mas probable es que la absorba tu cuerpo y repercuta negativamente en él con dolores musculares, padecimientos, etcétera.

Si, por ejemplo, tienes una reunión o una fiesta en tu casa, lo mejor es que al terminar la limpies con incienso, canela y vasos de agua, así la mala energía se cortará y tu hogar quedará libre de la negatividad.
Entre más limpia tengas tu casa, más energías positivas entrarán en ella, sin embargo, para que no se mezclen con las negativas, evita invitar a muchas personas que depositen la suya en tu espacio. Menos permitas que tus invitados se sienten en tu cama o duerman en ella (tampoco tú duermas en espacios ajenos) porque es tu espacio de sueño y es un lugar importante para tu descanso.

Asimismo, evita lo más que te sea posible prestar tu ropa y en caso de que la prestes lo mejor es que no la pidas de regreso. No importa cuántas veces la laves, tu prenda ya absorbió la energía de alguien más. Lo mismo pasa cuando sales a la calle, vas al trabajo, etcétera; lo mejor es que al llegar a casa te quites la ropa enseguida y te bañes para usar ropa limpia y duermas en paz, otro consejo es que mantengas tu cesto de ropa sucia fuera de tu habitación, quizá en un cuarto de lavado, etcétera.

Estos consejos pueden ayudarte a que tu espacio esté libre de negatividad y maldad, a evitar que te contaminen energías que no van con las tuyas y tu hogar te dé esa paz y calma que necesitas. Recuerda que es tuyo y tu casa es sagrada, cuídala y mantenla siempre alejada de todo mal.
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