Las fotografías abren puertas al pasado, pero también permiten echar un vistazo al futuro.
Sally Mann
Si hacemos hincapié en la “fotografía artística”, diríamos que es un arte joven que busca cumplir las funciones de la expresión, ahondadas a la creatividad y perspicacia que detonan en una forma de expresión. La palabra “fotografía”, conformada etimológicamente del g. “pos”, que significa “luz”, y yuxtapuesta con “graphia”,que quiere decir “grabación”, es una disciplina con una función particular: capturar los momentos del pasado para traerlos al presente cuantas veces se desee. La fotografía misma como expresión está implícita en una constante cambio, un desarrollo que tiene los límites en la imaginación de cada autor.
De esta manera aparece Jaroslaw Datta, un fotógrafo polaco conocido por se un creador emocional que expresa, en cada imagen, un tono oscuro, clásico, sencillo y a su vez minimalista con influencias de neovanguardia: época durante la que se vivió la mejor situación del arte en Polonia en los siglos XIX y XX, el romanticismo polaco está influenciado mutuamente por culturas propias y extranjeras que estallan en un estilo distintivo, marcado por plurivalentes índoles.

Jaroslaw Datta se encuentra dentro del grupo de los neovanguardistas, aquellos artistas que se presentan después de los pasados 80, y aplican en sus obras un estilo clásico que al mismo tiempo combina alguna otra influencia según la temática de cada artista. Corresponde al tenebrismo proveniente del presucitado barroquismo, ya que el tenebrismo fue entonces una de las escuelas del barroco nacida a finales del siglo XII, en la que se crean las bases del fuerte contraste de la luz con la sombra, sin mediar en un difuminado entre los valores intermedios que pueda haber entre el paso de la sombra a luz y viceversa.

El estilo de Datta está lleno de múltiples conceptos que citan momentos e influencias históricas respecto a su cultura, en el que los hechos no son más que una suma de eventos mutuamente incluyentes.
El tenebrismo es un estilo engendrado por el mismo romanticismo que lleva de la mano a la neovanguardia, pero que no deja de lado la multicultura polaca, ya que en combinación triangular logran un buen resultado, un estilo diferente.
“Tengo que repetir unas palabras que ya he dicho otra vez. Importa repetir. Porque hay que aprender nuevas definiciones…”.
—León Felipe

¿Cómo existe esta relación? El romanticismo retoma segmentos de técnicas antiguas, y hasta cierto punto logra hacerlos renacer; la neovanguardia toma todas las creaciones hechas de las rupturas de su predecesora faceta (vanguardismo) fructífera, las combina con su propio objetivo que es tomar aspectos de lo clásico. Por último, a esto sólo le hace falta tomar en cuenta la historia cultural polaca que se ha influenciado por diversas índoles, lo que vuelve extrañas y atrayentes sus producciones.
La gran variedad de conceptos que capta e imprime Datta sobre el papel, nos dan la oportunidad de analizar las alusiones que presenta la imagen y las emociones que nos puede transmitir.

“Actividad artística impulsada por la potencia del creador capaz de despertar emociones”. —Fco. Javier Sáenz De Oiza
Es entonces que existe una ambivalencia: menos es más y a su vez, más se representa en menos, ya que en su trabajo, una imagen sencilla es capaz de encerrar un historial complejo una representación minimalista.

“La belleza artística no consiste en representar una cosa bella, sino en la bella representación de una cosa”.
—Immanuel Kant
En definición, la técnica principal es el tenebrismo, pues posee la tendencia a destacar los contrastes de las luces y las sombras; una con respecto de la otra. Emplea una gran variedad de colores que juegan con la luz y los contrastes para crear una mejor oposición de los valores dentro la fotografía.

“Tuve un sueño, que no era del todo un sueño.
El brillante sol se apagaba, y los astros
vagaban diluyéndose en el espacio eterno,
sin rayos, sin senderos, y la helada tierra
oscilaba ciega y oscureciéndose en el aire sin luna;
la mañana llegó, y se fue, y llegó, y no trajo
consigo el día…”.
—’Oscuridad’, de Lord Byron

De esta manera, las imágenes cumplen el proceso comunicativo de transmitirnos algo más profundo; nos lleva a interesarnos por el inicio de la fotografía artística, que hablan por sí solas y nos demuestran que las palabras no son necesarias para proporcionarnos un significado.

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Los artistas mexicanos son tan apasionados que siempre lo demuestran a través de lo que hacen, así como este fotógrafo que retrata la pasión y el amor en las calles.
