En la actualidad la Inquisición, la cual llevaba a cabo juicios en contra de personas que no se adscribían a la doctrina de la fe católica o que incurría en insultos o difamaciones contra ella, recibe el nombre de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe. Ya no persigue a los que considera enemigos de la fe ni mucho menos los somete a torturas y castigos como en el pasado. Todo ello ha cesado por completo.
Fue en 1834 cuando esta institución se desmanteló registrando a su ultimo condenado, un maestro de escuela, en 1826. La Inquisición no centró únicamente sus juicios en Europa, también cuando España extendió sus colonias al Nuevo Mundo siguió ejerciendo el martillo de la fe para convertir a los nativos a su doctrina. Su fanatismo llegaba a tal grado que llevó a cabo juicios imposibles y llenos de extravagancia como aquellos en contra de cerdos acusados de asesinatos. A los animales se les sometía a un interrogatorio, vejaciones, exposiciones públicas y la muerte al final. La pira fue la práctica preferida por los inquisidores para castigar y purificar el alma de aquellos que eran considerados pecadores, aunque si bien es cierto, muchos historiadores afirman que los muertos por esta vía no fueron tantos como la historia ha querido señalar.

Personajes como Giordano Bruno o Juana de Arco murieron por esta vía de manera despiadada, poniendo fin a trayectorias rebeldes y célebres. Si la ahora llamada Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe siguiera cebándose en sus enemigos por medio de castigos legendarios, proponemos algunos nombres de personas que, debido a sus ideas y actos contrarios a la fe católica, seguramente correrían una oscura suerte a manos de uno de los más injustos tribunales que el mundo haya conocido…
_
Anton Szandor LaVey, “El Papa Negro”

Fundador de la primera Iglesia de Satán, nació el 11 de abril de 1930 bajo el nombre de Howard Stanton Levey. Al llegar a la adolescencia abandonó los estudios y su familia para unirse a un circo primero como trabajador y después tocando el organillo y domando fieros leones. Howard siempre sintió una atracción por la vida nocturna y comenzó también a trabajar como músico en clubes nocturnos de California. Con ganas de salir a una ciudad donde hubiera más emociones y gracias a sus conocimientos acerca de ocultismo, comenzó a trabajar como investigador psíquico para la policía de San Francisco. Con esto ya se adivinarán un poco las extravagancias de nuestro personaje.

Sus oscuras aficiones y habilidades con el órgano le llevaron a rozarse con personalidades y celebridades de San Francisco con las que se reunía una vez a la semana en un grupo al que denominó “Círculo Mágico”. Pronto comenzó a ganar un grupo de adeptos que lo instaron a que con base en sus ideas formara una especie de religión; así, durante la noche del 30 de abril de 1966, LaVey se rapó la cabeza, fundó la Iglesia de Satán y declaró el nacimiento del “Anno satana”. A partir de esa fecha comenzó a presidir bautismos y funerales satánicos, al mismo tiempo que grabó un álbum musical llamado La Misa Satánica.

LaVey y sus adeptos no realizaban sacrificios humanos o rituales donde se venerara al mal; su filosofía, contraria al cristianismo, se basaba en exaltar la capacidad del individuo a pensar por sí mismo, librarse de la enajenación mental, seguir sus instintos y saciar sus placeres materiales y espirituales. Uno de sus postulados dice: «Cuando estés en territorio abierto, no molestes a nadie. Si alguien te molesta, pídele que pare. Si no lo hace, destrúyelo». Además de la Biblia Satánica, escribió los libros The Satanic Witch y The Devil’s Notebook con los que seguramente hubiera muerto en la hoguera. Su vida acabó en San Francisco, California, el 29 de octubre de 1997.
https://www.youtube.com/watch?v=QeDtI-AHp9U
_
Marilyn Manson, “El Reverendo”

Provocador de las buenas conciencias, defensor de la estética de lo grotesco, anticristiano declarado, Marilyn Manson tiene todas las credenciales para ser enjuiciado por unos hipotéticos tribunales de la Iglesia y morir con una tétrica sonrisa dibujada en su rostro. Adepto a las ideas del personaje del cual hablamos líneas arriba, Manson cuenta en su autobiografía, The Long Hard Road Out of Hell, la siguiente anécdota: «Hacia el final de mi visita me dijo: “Me gustaría hacerte un reverendo” y me dio una tarjeta carmesí que me certificaba como ministro de la Iglesia de Satán, fue como recibir un título honorario de una universidad».

Este cantante de siniestro aspecto suele deshojar Biblias en sus conciertos, cortar su cuerpo y criticar de manera abierta la manipulación que la Iglesia ejerce sobre sus adeptos. De discurso coherente, no teme hablar de manera abierta acerca de la gran mentira que es la sociedad de los Estados Unidos. Todas estas controvertidas credenciales lo han hecho convertirse en celebridad, líder de masas, antihéroe de la cultura norteamericana y uno de los hombres más señalados por la Iglesia cono ejemplo nocivo para la juventud. La verdad es que simplemente se trata de un artista que, a través de una imagen escandalosa, ha enarbolado la bandera de la libertad física y mental que tanta falta hace en estos tiempos.

«No espero que la gente sepa quién soy, pero por otro lado creo que mi leyenda me precede. Habrá un montón de gente que cree que sabe lo que se supone que tengo que ser. Creo que eso es una ventaja para mí. La mejor baza del demonio es que nadie cree que existe», ha dicho el “Anticristo del rock”, quien también es un notable pintor.
_
Roman Polanski, “El cineasta del Anticristo”

Al ver a Polanski la primera impresión que un espectador se puede llevar es la de un tipo tranquilo entrado en años, con una vida aburrida y totalmente convencional. Sin embargo, Polanski es todo lo contrario: este cineasta de origen polaco ha vivido todo tipo de calamidades, como la muerte de su madre en el campo de concentración judío de Auschwitz; el asesinato de su primera esposa, Sharon Tate, a manos de los secuaces de Charles Manson; una acusación de violación contra una menor de edad que lo ha mantenido alejado de los Estados Unidos durante varios años y cintas extraordinarias que se han ganado un lugar en lo más alto de la cinematografía mundial.

Sobre todo, es notable el caso de Rosemary’s Baby (1968), película que obtuvo un notable éxito de taquilla y la crítica y lo catapultó como uno de los directores vivos más fascinantes de todos los tiempos. En ella se nos cuenta la historia de un joven matrimonio que espera a su primer hijo mientras a su alrededor se suceden eventos extraños y macabros que ponen el peligro los estados de la madre y el bebé. Al final se revelará la verdadera procedencia del niño en un desenlace verdaderamente aterrador. Se dice que Polanski contó con la asesoría de Anton Szandor LaVey (con quien se sospecha que lo unía una cercana amistad) durante el rodaje para que las ceremonias satánicas fueran lo más reales posible.

Mia Farrow, protagonista de Rosemary’s Baby (1968)
Una cinta enfocada en ritos paganos, diabólicos y en la llegada del Anticristo le hubiera merecido a Polanski una acusación inmediata de herejía y blasfemia de parte de la Inquisición. La cinta en ningún momento hace una apología o exaltación del satanismo, en realidad se trata del drama de una mujer acosada por fuerzas externas que buscan arrebatarle lo que por tanto tiempo ha anhelado: la llegada de un hijo. Sin embargo, la Iglesia no hubiera aceptado este argumento defensor.
_
Andrés Serrano, “El artista de los fluidos blasfemos”

En 1987, este artista estadounidense creó la obra Immersions (Piss Christ) (1987), una fotografía de un crucifijo sumergido en su propia orina. Este acto transgresor de inmediato fue censurado y condenado de vulgar, hereje y blasfemo. Dos senadores de los Estados Unidos, entre ellos el republicano Jesse Helms, se unieron a la persecución de una obra que consideraban insultante. La idea tras esta obra es representar la unión entre lo sagrado y lo inmundo. Para el fotógrafo, Cristo no sólo derramó sangre sino también orina: «No creo que deba convencer a nadie de quienes me acusan de blasfemo de que soy cristiano. Y todo aquel cristiano, si realmente lo es, debería creerme. En el caso contrario yo les creería».

Immersions (Piss Christ) (1987)
Serrano nunca buscó la polémica al sumergir el máximo símbolo católico en su orina, tan sólo quería ser tan sagrado como los artistas del barroco y tan original como los artistas contemporáneos. A decir suyo, su arte se basa en encontrar siempre la belleza y cambiar la percepción de las personas a través del poder de una imagen. «Creo que las imágenes, como la palabra, tienen poder para cambiar las cosas. Conservan aun la capacidad de asombrar, confundir y sobresaltar».
_
Las mentes transgresoras por fortuna ahora tienen el amparo de la libertad de expresión para poder emitir sus opiniones en torno a sus propias ideas. Si tú eres una de esas mentes contrarias al orden establecido y llevas una parte oscura en tu interior, como lo hacía Anton LaVey, entonces podrás gozar de la lectura de los 10 libros que tienes que leer según la iglesia de Satán.
