Te compartimos dos poemas de Pierre Herrera en los que el recuerdo de lo que ya no está lo abarca todo:
Extranjeros
buscándote por el malecón
veo a unos surfistas muy jóvenes
esperando sin ninguna urgencia su momento
hay cuerpos apilados en la playa
y frente a mí pasea una pareja
que francamente tuvo mejores años
ella lo vuelve a tomar del brazo
él enternece o mira el mar,
los rebaso y llego al final del camino
pienso que los dos estamos de paso
por esta playa y la pelea de anoche
fue un momento de pura inocencia

como esas luciérnagas que brillan una noche
y luego desaparecen,
como una pérdida correspondida
el mundo entero retoma su lugar.
sólo yo tengo miedo.
las olas vuelven a estrellarse
Oslo
primero tiramos todos los recuerdos de papel,
nos regresamos los amigos, arrancamos las dedicatorias
y seguimos, por común acuerdo, por deshacernos
de todas las palabras con la letra o:
oscuro, orilla, ola, ostracismo, y aunque no comenzaba
con o también preferimos dejar de usar la palabra cariño
para referirnos a lo que sentíamos esos días

en los que también quisimos desaparecer los números pares
y su simetría que tanto envidiábamos;
elegimos el insomnio juntos, recostarnos mirando hacia otro lado
para que el hastío se quedara en medio
y los sentimientos de culpa se quedaran en la cama;
es pasajero, nos decíamos, que alguien llore al lado, es pasajero,
así nos orillamos a nombrar al resentimiento como
la cordialidad necesaria entre dos personas que estuvieron juntas
y al sexo le dimos cualquier nombre
le llamamos, creo recordar, oportunidad de ocasión
para callar doblemente lo que hacíamos para no estar solos

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Alguna vez hemos deseado regresar al pasado para arreglar lo que se ha roto en el presente pero ahora tal vez sea posible hacerlo “Instrucciones para recuperar el tiempo perdido”…
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Los collages que acompañan al texto pertenecen a Molly (Tibbetts or Scannell).
