El mundo se debe recorrer con la mente abierta. De la misma forma que los españoles se horrorizaron cuando vieron que los pueblos prehispánicos rendían culto a la muerte, mientras que en el Vaticano se inauguró un acalorado y sesudo debate sobre si las bestias antropomorfas del Nuevo Mundo tenían sentimientos o alma, la máxima más importante al momento de viajar es tener por seguro que habrá tradiciones, costumbres, personas, ideologías y toda clase de situaciones completamente distintas a lo que conocemos.

Los viajes son sabios y cada uno rompe (en ocasiones abruptamente) con los complejos y las convenciones domésticas que llevamos con nosotros. Con ingenuidad y egoísmo, muchos turistas salen a recorrer el globo con la esperanza —incluso la exigencia— de encontrar en cada lugar un estado de cosas similar al que acostumbran en su lugar de origen. Esta actitud es comúnmente adoptada por aquellos que pretenden llevar consigo en cada viaje todas las comodidades cotidianas y relacionadas sobre todo con los turistas estadounidenses, de ahí que en medio de un safari en Kenia, una playa semivirgen en Oaxaca o en los confines de la Patagonia, se levanten resorts de lujo, que irónicamente ofrecen experiencias similares entre sí.
Este turismo artificial se limita a reproducir un esquema de vacaciones que lejos de representar la vida real y las tradiciones de estos sitios, se adapta al turismo de lujo, el de spas, restaurantes y albercas que sólo cambian su ubicación, incapaz de dar una experiencia diferenciada entre Las Vegas o Cancún, entre las islas griegas o una playa tailandesa.
Estos son distintos tipos de estereotipos que debes dejar de lado para conocer el mundo sin prejuicios, abriendo tu mente a tantas formas distintas de pensar como personas:
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Canadá y Rusia son países enormes, helados y aburridos

Si bien es cierto que sitios como Siberia conservan los récords de las temperaturas más bajas registradas en el planeta, Rusia y Canadá son países que tienen su encanto propio, con gente de todo tipo como en cualquier parte del mundo. Mientras Canadá concentra un sinfín de actividades y bellezas naturales en verano, donde algunas de sus ciudades llegan a alcanzar hasta los 30°C, Rusia tiene al menos un par de las ciudades más bellas del mundo, con arquitectura imponente y vasta historia, como Leningrado y Moscú.
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México es un sitio desértico colonial donde todos visten sombreros y sarape

El estereotipo del mexicano representado como un borracho harapiento, vestido de sarape y huaraches en un lugar desértico y colonial, es una visión ampliamente difundida en los Estados Unidos que no corresponde a la realidad. Peor aún, los burritos no son una comida típica ni la fiesta nacional es el 5 de mayo.
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China o Japón, el Oriente lejano es lo mismo

Ante la mirada superficial de la lógica occidental, cualquier lugar al otro lado del mundo donde tengan ojos rasgados y hablen un idioma totalmente diferente al nuestro es Japón o China, que en términos prácticos, son lo mismo, ¿cierto?
En realidad, ambas son naciones milenarias que si bien comparten algunos capítulos de su historia, cada una se diferencia en innumerables aspectos culturales y sociales. Los demás países del sureste asiático guardan paradisíacas playas y escenarios de pintura que te pierdes al creer que el Lejano Oriente es más de lo mismo.
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España sólo es flamenco y toros

Nada más llegar a España, un gran número de turistas espera ser recibido por majas flamencas con vestidos y abanicos de lunares para dirigirse a una plaza de toros. Posiblemente España sea uno de los territorios de Occidente con más naciones confluyendo en un mismo sitio conformado como país. Si bien el estereotipo que domina es el andaluz, cada provincia tiene costumbres arraigadas que varían desde la comida, las tradiciones, fiestas, hasta el idioma y un fuerte sentimiento nacionalista.
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África es un desierto gigante

El continente africano es el sitio que mantiene más reservas de vida salvaje en sus condiciones originales en todo el mundo. A pesar de la creencia popular de que el territorio africano se compone mayoritariamente de desiertos, los ecosistemas en su plataforma continental tienen importantes recursos minerales y petrolíferos, su biodiversidad es variada y va desde la zona de Grandes Lagos, pasando por las montañas del Macizo de Etiopía, hasta las selvas del suroeste de Camerún y del Congo.
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Los musulmanes son terroristas y el Medio Oriente es el sitio más peligroso del mundo

Uno de los más mitos más absurdos, impulsado por la geopolítica actual y las constantes guerras de los países de primer mundo contra el Medio Oriente, consiste en imaginar a los musulmanes como personas malas: fanáticos religiosos, pedófilos empedernidos y machistas salvajes que no obstante con ello, pretenden hacer añicos la modernidad de Occidente a través de la práctica del terrorismo como deporte nacional. En realidad, los países del Medio Oriente son sitios con una belleza insospechada, si bien en algunos sitios los conflictos armados están a la orden del día, la visión con que juzga el resto del mundo a estos países está completamente influenciada por un prototipo talibán que no tiene validez universal.
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Existen dos formas de viajar: la primera y la más sencilla es llevar la mente cerrada y encontrar deplorable a todo lo que sea distinto a tu país de origen, mientras que la segunda consiste en abrirte ante todas las manifestaciones culturales que se presenten a tu paso, respetándolas y tratando de comprender su origen y significado. Si estás por emprender un viaje al Viejo continente, debes saber las 8 cosas que no debes hacer en las grandes capitales de Europa, pero si lo que más te gusta son los destinos con sol, mar y calor, entonces no te pierdas de estos 10 países que debes visitar si eres un amante de las playas.
